Venezuela: Realidad; 3 dimensiones. -Política. -Económica. -Cultural

-Política.

-Económica.

-Cultural.

Realidad; venezolana en 3 dimensiones: política, económica y cultural.

Partiendo de la premisa de que la realidad es solo una porción de la verdad, y de que ninguna verdad es absoluta, aun cuando desde nuestra perspectiva como investigadores partamos de algún postulado, y que el trasfondo de dicho postulado sea alguno de los modelos aprendidos y dominantes que hacen vida en nuestro subconsciente y que este a su vez con la ayuda del conciente nos asiste en delimitar nuestras verdades, posibles razones, certezas y supuesta “objetividad” al momento de expresarnos en cualquiera de las formas conocidas.

Sinceramente me considero un profesional de la comunicación que no cree en la objetividad y que la crítica duramente por saber que esta parte del modelo positivista que tanto daño ha hecho a nuestra sociedad local y mundial.

Así pues al hablar de la realidad venezolana, evocamos inmediatamente nuestro pasado reciente, el cual desde todo punto de vista se remonta a la última década vivida por quienes formamos parte de la Repùblica Bolivariana de Venezuela (RBV).

Al hablar de política en la RBV, este punto, necesariamente debe de llevarnos a tocar de la forma mas concreta nuestro pasado como sociedad y ciertos factores que incidieron de manera directa en la en la evolución mas reciente de lo que conocemos como política y que día a día experimentamos como sujetos formadores de del Estado venezolano.

Desde la época de la colonia, en la cual los europeos traídos y al mando de Cristóbal Colon, erradicaron cuasi totalmente y a manera de racia étnica de nuestro territorio a los principales grupos tribales amerindios que lo componían, la política nacional se ha visto fuertemente influenciada por las corrientes económico, políticas y culturales; De turno en aquel continente del cual forma parte ese país europeo que una vez ostento el dominio de nuestro suelo patrio.

La España de los Reyes Católicos (Fernando II de Aragón e Isabel I de Castilla), conocida como la Monarquía más poderosa e influyente del mundo, sentó las bases político, económico y culturales de nuestra nación en todo el devenir histórico de lo que ha sido conocido por nosotros como la edad moderna de Venezuela.

Ciertamente y a Dios gracias el modelo Monárquico español feneció sin siquiera nacer en Venezuela, la política española de saqueo y explotación destructiva de nuestros suelos y nuestra cultura logro asentarse en el país por mas de trescientos años, en los cuales casi se acaba con cualquier vestigio de nuestro pasado histórico, pues como sabemos, la historia esta escrita por los vencedores.

De igual manera esta política humillante y por demás denigrante, contribuyo grandemente a que se organizaran los primeros movimientos libertarios, que aunque sin un rumbo político fijo delineado, si guardaban dentro de si, ese deseo de libertad política y colectiva que embargaba a la generación de Don Juan Vicente Bolívar y Ponte. Generación esta que busco sin algún éxito contundente la sublevación en contra de la Corona española.

Fue el 24 de julio de 1783, cuando en la ciudad de Caracas nace el padre de todas las Republicas conocidas hasta ahora por nuestra sociedad contemporánea, este hombre quien aun siendo joven no vivió lo suficiente como para ver consolidados sus sueños y acrecentar sus esperanzas. Este hombre cuyo nombre retumbara a lo largo de la historia universal, como el Libertador de Libertadores; Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar Palacios Ponte y Blanco, mejor conocido como Simon Bolívar.

Bolívar quien se autodenominaba como “el hombre de las dificultades” logro para la gracia de todos los venezolanos sortear todos los obstáculos que históricamente atentaron en contra de su sueño emancipador, así pues logra con el apoyo de gran parte de la Burguesía caraqueña y una total entrega del pueblo oprimido, la libertad de Venezuela, la cual se ve puesta sobre el papel y reflejada sin alteración alguna en la fundación de la I Republica, instaurada desde el mismo momento de la firma del Acta de Independencia el 5 de julio de 1811.

Cabe destacar que las primeras Constituciones del Estado venezolano, fueron constituciones realizadas según el conocimiento que se tenia de la sociedad mundial de aquel entonces y que muchas veces se nos obligo a adoptar modelos políticos desfasados de la realidad nacional, cosa esta que influyo de manera notable en la alienación progresiva de nuestra cultura política, evitándose muchas veces el nacimiento de corrientes políticas propias y adaptadas a nuestra realidad nacional, con los cual se buscaría la consolidación de modelos políticos propios a los cuales seguir, y con los cuales evolucionar en función del desarrollo de nuestra sociedad y la sociedad mundial.

Venezuela en ese sentido, en la actualidad es la punta de lanza del movimiento de unificación político continental enmarcado en los valores y principios del ideal bolivariano, ideal propio a nuestros intereses y realidad, adaptado y adoptado por la mayoría de los países libertados por Bolívar, en función de la conformación a futuro de un bloque de Republicas hermanadas, cuyo destino se encuentre orientado por el desarrollo endógeno de todas las potencialidades propias de cada país integrante de este bloque y un desarrollo conjunto cuya meta máxima sea la erradicación de cualquier modelo imperante de dominación y enajenación que valla en detrimento de la sociedad latinoamericana en su conjunto y de la mundial en general.

Todo este movimiento que se vive en la actualidad en nuestro continente y el cual cada día se regenera, reinventa y posiciona aun mas con nuevas salidas y propuestas a los problemas locales, regionales; latinoamericanos, caribeños y mundiales, viene dado desde la ascensión de un indiscutible líder político a la silla presidencial del Palacio de Gobierno de Venezuela (Palacio de Miraflores).

El actual presidente de la RBV, Comandante Hugo Rafael Chávez Frías, ha sido el promotor de la refundación de lo que conoce el pueblo venezolano como la V Republica, y como toda nueva Republica requiere de un nuevo y mejorado marco jurídico, la quinta vino con también con el suyo, el cual fue adoptado el 15 de diciembre de 1999 con la puesta en marcha de un referéndum popular (El primero y único para aquel entonces, en la cual se le consultaba al pueblo sobre su destino) aprobada la propuesta de Constitución con un 71,78% de los votos escrutados (3.301.475), la Asamblea Nacional Constituyente decide promulgarla el 20 de diciembre de 1999, y enmendarla con aprobación mayoritaria de votantes el 15 de febrero de 2009.

Esta Constitución se diferencia de todas las anteriores aprobadas en Venezuela, gracias al fuerte corte social y nueva forma de hacer política que llevan impresos sus múltiples artículos, enmarcados en los valores del ideal patrio, extraído del pensamiento de los próceres independentistas, los formadores del amplio pensamiento del Libertador y su principal visionario, el Libertador Simon Bolívar.

Es así que la política venezolana enmarcada jurídicamente dentro de la Constitución del 99, como se le conoce, se encuentran refundados sobre los valores de una sociedad, democrática, participativa y protagónica, donde ya en reiteradas y demostradas ocasiones ha sido el pueblo quien decide la política de altura que orienta el destino de la nación, en Venezuela política hacemos todos.

Uno de los aspectos más relevantes de la nueva política venezolana tiene que ver con el aspecto económico que orienta el destino sostenido del desarrollo; entendido desde todo punto de vista y no únicamente del capitalista, el cual lo interpreta desde mi perspectiva como el generador de bienes y servicios.

Así pues el gobierno de Venezuela en conjunto con el Estado que representa busca constantemente la forma de reorientar la economía venezolana en función de dar “al pueblo la mayor suma de felicidad posible”.

Venezuela en el aspecto económico se encuentra migrando desde hace mas de diez años del modelo de libre mercado, a un nuevo modelo económico, al cual ya se ha definido y dimensionado como “Modelo Económico Socialista Venezolano”, la migración a este propio y nuevo modelo ha sido difícil de conseguir gracias a los innumerables problemas que se le han presentado a Venezuela en el ámbito interno y externo. Recordemos así sucesos como el Paro Petrolero de 2002-2003, liderizado por las cúpulas patronales de Petróleos de Venezuela. Sociedad Anónima (PDVSA), la Federación de Cámaras de Venezuela (Fedecamaras) y la Central de Trabajadores de Venezuela (CTV), mas recientemente podemos mencionar la crisis de las hipotecas subprime (Crisis Financiera, vinculada al sector bancario e inmobiliario) en los Estados Unidos de Norteamérica, desencadenada el 9 de agosto de 2007 y cuyas repercusiones se dejaron ver con mayor fuerza en octubre del año 2008 y de las cuales aun se no se prevé que las economías del mundo, la región y la venezolana se liberen con facilidad de los coletazos.

Aun así la economía venezolana en la actualidad se encuentra catalogada según los expertos del área como unas de las más sólidas y estables del mundo, aun cuando nuestra economía se ve sustentada en petrodólares (dólares obtenidos por la explotación del petróleo y sus derivados).

Para el 2004 el FMI (Fondo Monetario Internacional) evalúo y avalo que el crecimiento de la economía en Venezuela fue de un 17%, muy a pesar de los problemas internos por los cuales atravesó el país durante los años 2002-2003. Al cierre de 2005 de un 9,4% del Producto Interno Bruto, y un crecimiento del 10,3% para el 2006. El riesgo país se ubicó en 208 puntos básicos en abril de 2007, según datos oficiales emanados de entes nacionales e internacionales .La tasa de desocupación de diciembre de 2005 (8,9%) disminuyó 2 puntos porcentuales con relación a diciembre 2004 (10,9%, y en el 2006 quedó en 8,5 %. No obstante, su tasa de inflación para el 2008 es del 30,9%, la más alta de América Latina.

A pesar del factor inflación, el cual repercute directamente en la economía y que el mismo a su ves se ve fuertemente sustentado en nuestro caso por la dominación monopólica de empresas productoras de bienes, servicios y alimentos, Venezuela logro cerrar el año 2008 con unas reservas internacionales de 42mil millones de dólares, factor este que es decisivo en la toma de decisiones de otros países en lo concerniente a la inversión, apoyo y ayuda de cualquier tipo a Venezuela.

Este elemento, no solo contribuye a la formación de una nutrida reputación de socio favorable a los intereses de naciones amigas, sino que también contribuye en la calificación de riesgo país en la cual se ubica Venezuela, así pues que Venezuela se encuentra a la par de naciones mucho mas desarrolladas y diversificadas económicamente que nosotros, naciones tales como Argentina y Cañada.

En la actualidad el Gobierno de Venezuela se encuentra tomando una serie de medidas orientadas a promover y consolidar la diversificación de las actividades y recursos económicos con los cuales hasta ahora se cuentan para explotar.

Dichas medidas se encuentran sustentadas en la aprobación de convenios de intercambio comercial (Económico), científico (Tecnológico y Humano) y nuevas tecnologías que orienten a la nación a ingresar con mayor fuerza y destrezas dentro de la actual sociedad del conocimiento.

De la agenda de socios comerciales que integran la agenda económica que sostiene en la actualidad el Gobierno venezolano, se pueden mencionar algunos socios estratégicos como: China, Irán, España, Argentina, Bolivia, Brasil, Portugal, Francia, Uzbekistan, Rusia, Kazajstán, República Dominicana, Ecuador, Estados Unidos de Norteamérica Chile, Cuba, Colombia, Nicaragua, Panamá, Paraguay, México, Uruguay, Países Bajos entre otros.

Ingreso finalmente a la dimensión cultural de Venezuela y los venezolanos.

Haciendo énfasis en que la cultura es el conjunto de todas las formas y expresiones de una sociedad determinada, puedo decir con propiedad que Venezuela es una sociedad multicultural, integrada por tres familias principales, a saber; la india, la africana y la española.

Hablar de la cultura en Venezuela es un tema complicado, dado la multiculturalidad de su población, y es que hablar de cultura en pleno siglo XXI, parase una idea traída de los cabellos, pues para unos somos una sola, la cultura del conocimiento, la cultura alienada, diversificada, cómoda, egoísta y capitalista, prácticamente la única cultura que conocemos y a la cual nos insertamos e insertaron desde antes de que nosotros como sujetos críticos, formadores y recreadores de cultura pudiéramos comenzar a criticar, a construir y a deconstruir con el accionar de nuestro pensamiento.

Quiero decir que con lo anterior que me apego al concepto emitido por la UNESCO en la Declaración de 1982 en México, pues considero que el hombre genera cultura y que a su ves esta genera en el la capacidad de reflexionar sobre si mismo. “Es ella la que hace de nosotros seres específicamente humanos, racionales, críticos y éticamente comprometidos. A través de ella discernimos los valores y efectuamos opciones. A través de ella el hombre se expresa, toma conciencia de sí mismo, se reconoce como un proyecto inacabado, pone en cuestión sus propias realizaciones, busca incansablemente nuevas significaciones, y crea obras que lo trascienden”.

Citando e interpretando el concepto anterior puedo afirmar que culturalmente la sociedad venezolana se encuentra atravesando por un proceso metamórfico que apunta a un cambio trascendental en la forma de ver y observar el mundo, que dicho fenómeno viene de las dos dimensiones ya tratadas, entiéndase, la cultura es indisociable de los cambios políticos y económicos que nos afectan como sociedad y que a la ves dentro de esos mismos espacios generadores y degeneradores se crea y fomenta el crecimiento y enriquecimiento de nuestra cultura.

Por el cambio constante al cual nos enfrentamos como país, que forma parte del conjunto de naciones que integran el continente Americano y que este a la ves forma parte del resto de los continentes en los cuales sabe hay vida, la palabra cultura en Venezuela y el mundo trasciende las fronteras del hombre.

Ciertamente en nuestro país aun contamos con reminiscencias de lo que fue nuestra cultura primigenia, eso lo vemos plasmados en nuestros indios, autóctonos al territorio nacional y pertenecientes a cada uno de los rincones que cada día ocupan menos gracias a la transculturización de la cual ni ellos ni nosotros escapamos.

El llamado es a crear identidad y pertenencia a nuestras raíces y costumbres, no dando la cara nuestro pasado histórico común, ni mucho menos a los cambios que se suscitan en el orbe a diario, pero si manteniendo siempre eso que nos identifica como venezolanos, nuestra propia cultura.


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