La hora de los consejos socialistas de trabajadores

Luego de la gran victoria del 7 de octubre, se nos impone ahora avanzar en la construcción del Poder Popular rumbo al Socialismo, consolidando los logros del proceso bolivariano con un mucho mayor esfuerzo en el seguimiento y control tanto de las políticas públicas como de la gestión en cada uno de los centros de trabajo públicos y privados, para lo cual venimos desde el año 2007 avanzando en la propuesta del control obrero a través de la participación directa de los trabajadores y trabajadoras en los procesos de gestión en la producción de bienes y servicios a través de los Consejos Socialistas.

Durante el desarrollo histórico del capitalismo, las trabajadoras y los trabajadores hemos adoptado las formas organizativas más adecuadas al desarrollo de la lucha de clases, de acuerdo al momento histórico y al nivel de desarrollo de la conciencia de clase en las masas populares, donde los objetivos planteados siempre han sido cambiar las injustas relaciones de explotación, alienación y dominación del sistema capitalista y el logro de mayores beneficios colectivos para quienes aportamos nuestra fuerza de trabajo para la producción de riqueza, únicos responsables de dinamizar cualquier sistema económico.

En el ámbito económico, desde la permanente lucha por conquistas salariales y de seguridad social por intermedio de las organizaciones sindicales clasistas.

En el plano ideológico, insurgiendo contra la hegemonía de la ideología burguesa a través de los partidos políticos que representan a la clase obrera.

Y en lo político, la conquista del Poder Popular por parte del pueblo trabajador ejerciendo su acción directa sobre los procesos de la producción y la economía planificada desde los Consejos de Trabajadores y Trabajadoras.

Este Poder Popular debe usarse para desmontar los viejos sistemas de dominación y explotación, así como las viejas instituciones que han sido heredadas del Estado burgués, desde las cuales se sigue atentando contra el proceso revolucionario.

También para transformar todas esas fallidas estructuras en modernas entidades exitosas con la participación protagónica y corresponsable de quienes aportamos nuestra fuerza de trabajo, comprometidos en la construcción de nuevos modos de producción donde se establezca la propiedad social sobre los medios de producción, la distribución justa y equitativa de las riquezas, generando las nuevas relaciones sociales de producción para el VIVIR BIEN.

Por eso, para consolidar la etapa actual de nuestra liberación nacional, el proceso revolucionario debe profundizarse mediante la acción directa de los trabajadores y las trabajadoras, y avanzar en el desmontaje del sistema de explotación y dominación capitalistas, de manera de ir modificando las relaciones sociales de producción que nos permitan transitar realmente el camino hacia la construcción del Socialismo.

Desde 2007 se han constituido varios Consejos de Trabajadores en instituciones públicas y empresas privadas, donde las trabajadoras y los trabajadores han asumido de manera participativa y protagónica estas estructuras organizativas para el control de la gestión y contraloría social de sus centros de trabajo, aun cuando muchos patronos tanto privados como públicos no quieren reconocerlos, alegando que no tienen una base jurídica específica, es decir una Ley de los Consejos Socialistas de Trabajadores y Trabajadoras, aun cuando se encuentran conceptualmente sustentados en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, y más específicamente en la Ley Orgánica del Poder Popular, así como en la Ley Orgánica de las Comunas, en el Reglamento del Consejo Federal de Gobierno, y desde el pasado 1º de mayo, en la Ley Orgánica del trabajo, los Trabajadores y las Trabajadoras.

Proyecto de Ley

El Partido Comunista de Venezuela, en junio del 2007, introdujo ante la Asamblea Nacional un Proyecto de Ley Especial de los Consejos Socialistas de Trabajadores y Trabajadoras (CSTyT), el cual, en su exposición de motivos, señala que el mismo será el instrumento jurídico que permitirá a la clase trabajadora ejercer un papel protagónico en el desmontaje del aparato económico capitalista actual, el cual está basado en la explotación del ser humano para la obtención de la máxima ganancia para la burguesía.

El planteamiento esencial de este proyecto de Ley, es el control obrero (poder obrero) como un proceso de transición del modo de producción capitalista a la propiedad socialista en la cual los trabajadores el control sobre la producción, la planificación y el uso eficiente de los recursos (sobre la gestión).

Este proyecto de Ley define a los Consejos Socialistas de Trabajadoras y Trabajadores como organizaciones del Poder Popular, para la participación protagónica de las y los trabajadores, en la dinámica social, política y económica del proceso revolucionario venezolano, con el fin de crear las bases materiales y espirituales para la construcción, consolidación y desarrollo de las relaciones socialistas de producción.

El Proyecto señala que los CSTyT no son organizaciones sindicales ni sustituyen las funciones propias de éstas, pero que sí pueden compartir responsabilidades y apoyarse mutuamente, para formar la conciencia de clase, procurar la más amplia unidad de los trabajadores/as y salvaguardar sus derechos sociales, económicos, culturales y políticos.

Los Consejos de Trabajadores y los Sindicatos son instancias de organización diferentes, tienen objetivos distintos y campos de acción propios a cada una.

Asimismo, define como objeto específico establecer el ordenamiento jurídico para la constitución y el funcionamiento de los CSTyT, en el marco del ejercicio del derecho a la participación, al ejercicio del control directivo en los procesos productivos, administrativos, políticos en los centros de trabajo y áreas de actividad laboral.

Establece, así mismo, que el patrono, así como las autoridades públicas, los reconocerán como organizaciones de pleno derecho y no podrán obstaculizar u obstruir su constitución ni su funcionamiento.

Los Consejos Socialistas de Trabajadoras y Trabajadores podrán y deberán llevar a cabo toda actividad que coordine, organice, evalúe, y desarrolle la capacitación de los trabajadores para dotarlos de destrezas en el ejercicio de la gestión productiva y administrativa, que permita la implementación definitiva del control por parte de los trabajadores de la gestión de los procesos productivos, administrativos y sociopolíticos de los centros de trabajo, pudiendo incluso acceder a la información contable y demás registros de información sobre los procesos productivos, administrativos, financieros y de comercialización, de la empresa sin excepción alguna, “hasta suprimir toda forma de explotación del capital sobre el trabajo”.

Los Consejos Socialistas de Trabajadoras y Trabajadores podrán luchar contra las quiebras y cierres de los centros de trabajo fraudulentos por parte de los patronos; contra la especulación, el acaparamiento y el desabastecimiento.

Podrán también organizarse con otras formas asociativas de trabajadores por localidad geográfica o por actividad laboral, para el logro de sus objetivos comunes.

A los fines de responder socialmente a su entorno comunitario deberán participar conjuntamente con los consejos comunales adyacentes al centro de trabajo.

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