Hacia la construcción de una metodología para la elaboración de planes comunales de seguridad ciudadana y convivencia

Plantear un modelo de seguridad ciudadana, bajo una concepción liberadora, implica transformar los modos sobre los cuales se han desarrollado las políticas públicas en el área.  Esto requiere superar a través de la participación comunitaria los problemas que generan violencia, y las formas de convivencia que no contribuyen sustantivamente en la superación de los mismos.

En este sentido la construcción de políticas públicas de seguridad ciudadana en Venezuela, han sido formuladas a partir de la concepción del Estado de Weber (1919), que lo expresa en términos de la monopolización dentro de un territorio, de la violencia física legítima como medio de dominación, por tanto, beneficiando particularmente a la clase burguesa, a partir de acepciones generalizadas establecidas por la sociedad capitalista, que ni siquiera han sido científicas; razón por la cual la subjetividad de las clases dominantes ha imperado en la toma de decisiones.

La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (2000) en su artículo 55 indica lo siguiente:

Toda persona tiene derecho a la protección por parte del Estado, a través de los órganos de seguridad ciudadana regulados por ley, frente a situaciones que constituyan amenaza, vulnerabilidad o riesgo para la integridad física de las personas, sus propiedades, el disfrute de sus derechos y el cumplimiento de sus deberes (...) La participación de los ciudadanos y ciudadanas en los programas destinados a la prevención, seguridad ciudadana y administración de emergencias será regulada por una ley especial.

Este artículo deja entrever que la seguridad ciudadana es política de Estado, pero abre el camino para la participación comunitaria en su construcción.

Al respecto la Universidad Nacional Experimental de la Seguridad (UNES) indica que este espacio educativo "no sólo constituye una necesidad de cara a dar respuestas efectivas a los problemas generados por las distintas formas de violencia, sino primordialmente es un elemento fundacional de una nueva manera de entender el proceso democrático en nuestra sociedad y el rol que juegan en él dichos organismos públicos" (UNES, p. 20).   Igualmente plantea en sus objetivos: "Impulsar la participación protagónica del pueblo venezolano en la formulación, ejecución y evaluación de políticas públicas en materia de seguridad" (UNES, p. 23), es decir que se adhiere al modelo de democracia venezolana.

Siendo la UNES la institución propuesta para abordar de manera científica los problemas referentes a la seguridad ciudadana y violencia, la misma constituye el principal ente asesor para la generación de propuestas a desarrollarse institucionalmente con el fin de atender estas áreas.  Si la proposición se asume bajo los confines del recinto universitario, ignorando la participación ciudadana, los resultados pudieran dirigirse de acuerdo a las interpretaciones de la realidad que realizan los investigadores, que siguen viendo a la comunidad como objeto de investigación; lo que haría vulnerable el nuevo modelo.

Esto exige que la comunidad sea partícipe y sujeto de la transformación de su realidad concreta, produciendo nuevo conocimiento, que determine nuevas formas del hacer, a partir de la acción colectiva, superando las visiones de la construcción exclusivamente individual del quehacer científico. 

Dos Santos (2007) argumenta que la:

(...) concepción del saber local ha tenido fuertes críticos, que afirman que el saber es una construcción híbrida y exigen un enfoque diferente de los saberes, en una perspectiva situacional.  La lógica binaria subyacente en el modo científico de reflexionar plantea una construcción del mundo que estructura profundamente las representaciones del conocimiento en los contextos en los que este es producido.  Esta forma de concebir el saber es fruto del modelo cartesiano, que divide el mundo entre el sujeto que sabe y el objeto que va a ser estudiado.  En esta perspectiva todos los conocimientos son socialmente construidos -o sea, son el resultado de prácticas socialmente organizadas que implican la movilización de recursos materiales e intelectuales de diferentes tipos, vinculadas a contextos y situaciones específicas- (...)  Debido a que el conocimiento científico ha sido definido como el paradigma del conocimiento y el único epistemológicamente adecuado, la producción del saber local se consumió como no-saber, o como un saber subalterno. (p. 24)

Para Gómez (2008) los elementos a tomar en cuenta para la construcción de políticas de seguridad ciudadana son las siguientes: (a) debe generar valor público, (b) debe generar capital social, (c) coordinación interinstitucional e instrainstitucional, (d) consustancialidad con otras políticas públicas, (e) integralidad, (f) responsabilidad local, (g) corresponsabilidad como principio rector de la política, las estrategias y las acciones en seguridad ciudadana, importancia de las normas, y (h) la participación ciudadana.

Al asumir transversalmente estos elementos, la importancia que tiene la participación comunitaria es fundamental para la conformación de un nuevo Estado.  Al respecto Bonilla y El Troudi (2004) indican que:

Un Estado de nuevo signo, que haga honor al modelo político de democracia participativa y protagónica, promueve modelos de gestión alternativos, que en nuestro caso consideramos se orientan hacia la gestión de pirámide invertida y la horizontalidad dialógica en sus procesos de toma de decisión.. (p. 12)

 Los procesos de participación comunitaria representan un elemento esencial para el ejercicio de la democracia directa y la solución de los problemas propios de la localidad. Esto requiere que la planificación se desarrolle de manera participativa, a lo que Harnecker (2009) se refiere como el "(...) proceso donde la comunidad participa en forma activa y decisoria en la elaboración del plan de desarrollo de la comunidad (p. 7)".

La planificación en el caso de seguridad ciudadana al no orientarse exclusivamente hacia la solución de los problemas, sino a la garantía de poder mantener en el tiempo las transformaciones positivas, se circunscribe dentro del enfoque estratégico, pero al mismo tiempo considerando a la comunidad como sujeto de acción durante todo el proceso, es en consecuencia participativa.

Una visión estratégica sugiere en un principio la necesidad de un acompañamiento permanente, en el sentido de abordar con la comunidad a través de la Investigación - Acción - Participación todo el proceso, reflejado en los cuatro momentos recursivos planteados por Montero (2006): familiarización, problematización, devolución sistémica y plan de acción.

En la familiarización los agentes externos estarían determinados por miembros del entramado institucional que se vincula con el tratamiento de las políticas públicas en materia de seguridad ciudadana, y los agentes internos por miembros activos de la comunidad.

Durante la problematización se deben haber identificados los principales problemas y necesidades, que deben ser igualmente presentados a la comunidad a través de una devolución sistémica y su respectiva validación.

Una vez validados los factores de violencia e inseguridad, se asumen para su transformación, y el plan de acción sobre la base estratégica y de forma participativa permite identificar las estrategias que se desglosarán en políticas y proyectos concretos, que serán desarrollados de forma conjunta y articulada con el entramado institucional existente.

Los proyectos de mayor complejidad pudieran responder al plan de la comuna o planes regionales, y los de más ocurrencia pudieran desarrollarse como una política nacional.

Esto evitaría el solapamiento de acciones que van en contrasentido, ya que por un lado se genera la política nacional y al mismo tiempo la comunidad tiene la necesidad de transformar su realidad.  Ese doble esfuerzo desarticulado inhibe los resultados que pudieran generarse a través de soluciones integradoras.

La seguridad ciudadana como elemento para la consolidación del Estado Comunal debe apuntar en la generación de políticas públicas orientadas sobre la base de la participación ciudadana, y someter la institucionalidad al poder obedencial de los pueblos.  La planificación es el primer paso para la transformación.

"Una ciencia que anda por las nubes,

da gloria a sus cultivadores,

pero no da respuesta a nuestros problemas sociales."

Arístides Bastidas

Bibliografía

Bonilla Molina, L. y El Troudi, H. (2004). Educación en Economía Social. Caracas: Gato Negro.

Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. (1999). Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela, 5453, marzo 3, 2000.

Harnecker, M. (2009). Planificación participativa en la comunidad. Caracas: Centro Internacional Miranda

Lanz, R. (Comp.). (2007). Debate abierto sobre Misión Ciencia. Caracas: MCT.

Montero, M. (2006). Hacer para transformar. El método en psicología comunitaria. Buenos Aires: PAIDOS

Rivera, F. (Ed.). (2008). Seguridad Multidimensional en América Latina. Quito: FLACSO

Universidad Nacional Experimental de la Seguridad. Documento Fundacional UNES. Caracas: Autor

Weber, M. (1919). La ciencia como vocación y La política como vocación.

[email protected]

www.masrevolucion.blogspot.com

Twitter: @nortega16232


Esta nota ha sido leída aproximadamente 2466 veces.



Recomienda la lectura de esta nota a través de las redes sociales




Comparte en las redes sociales




US Y /poderpopular/a153216.htmlCUS