Caracas, 14 Nov. ABN.- Alejandro Plaz, miembro de la organización política Súmate, admitió que los dispositivos electrónicos del proceso de votación venezolano tales como las máquinas de medición biométrica, llamadas también captahuellas, no revelan la secuencia del voto y por tanto no violan el secreto del sufragio.
«La secuencia del voto y del votante no puede ser revelada por ninguno de los dispositivos que integran la red electrónica instalada por el Consejo Nacional Electoral (CNE)», admitió Plaz, representante de una de las organizaciones de oposición que rechazó en el pasado el uso de las captahuellas bajo el pretexto de que violaban el secreto del voto.
Sin embargo, Plaz solicitó este martes en rueda de prensa al CNE el retiro de las máquinas capatahuellas, ahora con el argumento de que son un elemento perturbador.
«No representan peligro alguno, pero la mayoría de los sondeos de opinión indican que son percibidas por el grueso de los electores como un elemento perturbador en el proceso electoral», dijo.
Súmate es una organización política financiada por Estados Unidos y se destacó en el pasado por su participación en el paro empresarial y el sabotaje petrolero de 2002 y 2003 para presionar la renuncia del presidente de la República, Hugo Chávez Frías.
Plaz recordó que, según el propio CNE, en sólo 45% de los centros de votación estarían conectados estos dispositivos de medición biométrica.
«Si no son necesarias las captahuellas en 55% de los centros, resulta innecesario utilizarlas en las mesas restantes», indicó.