Caracas, 20 oct (PL) Las amplias posibilidades de triunfo del presidente venezolano, Hugo Chávez, a menos de 45 días de las elecciones, provoca hoy un reajuste de la oposición, que va desde la radicalización del discurso a planes subversivos.
Analistas locales resaltan la coincidencia de voceros opositores que insisten en la necesidad de "defender el voto" y "ganar y cobrar", cuando -paradójicamente- todos los sondeos otorgan una ventaja a Chávez difícil de revertir antes del próximo 3 de diciembre.
Las declaraciones en ese sentido del principal candidato opositor, Manuel Rosales, y otros portavoces, prendió la alarma en varios medios que alertan sobre la posibilidad de que se esté fraguando un golpe anticonstitucional con el pretexto de un supuesto fraude electoral.
En este contexto Rosales, gobernador del estado Zulia, es sindicado como un eje del proyecto, dado su pasado de apoyo a acciones anticonstitucionales, como sucedió con el golpe de Estado de abril de 2002 y su firma en un decreto para anular los poderes estatales.
Significativamente Rosales, quien había expresado a corresponsales acreditados en Caracas que de triunfar continuaría suministrando petróleo a todos los países, incluyendo a Cuba, modificó esta semana su posición para defender el bloqueo de Estados Unidos a la isla.
En declaraciones telefónicas a una televisora de Miami, aseguró que "una de nuestras primeras decisiones es suspender el suministro de petróleo a esa isla hasta tanto no sea democrática".
Más que inconsistencia de posiciones, la afirmación fue interpretada aquí como expresión de su verdadero pensamiento, mostrado ya durante el golpe de 2002, cuando el presidente de facto Pedro Carmona decretó "ni una gota más de petróleo para Cuba".
Las posiciones públicas coinciden con denuncias de preparativos de acciones subversivas y otros hechos que llevaron a legisladores venezolanos a pedir a la población estar alertas ante posibles intentos desestabilizadores en los próximos días.
La vicepresidenta del parlamento Desirée Santos llamó la atención sobre hechos recientes, como un disturbios en el puerto La Güiria, estado Sucre, con siete pescadores heridos, y una manifestación de comerciantes informales que pretendió llegar al Palacio Presidencial.
Según su criterio, algunos sectores intentan aprovechar actos como estos para enturbiar la campaña electoral " fomentar disturbios y anarquías". Son quienes no se convencen de la derrota que tienen escrita para el 3 de diciembre, aseguró.
Igualmente, en declaraciones a la Agencia Bolivariana de Noticias (ABN), el diputado Carlos Escarrá opinó que en el caso de los vendedores informales se trata de la manipulación de dos sectores de los llamados "buhoneros": los sindicalizados y los no agremiados.
En opinión de la diputada Iris Varela los grupos de la oposición buscan generar una chispa para una eventual explosión social.
"Creo que la mano peluda de la oposición fascista y golpista está detrás de estas cosas, como las manifestaciones y disturbios de los últimos días", opinó Varela.
Recientemente, medios locales de prensa denunciaron la presencia de grupos armados irregulares en algunas regiones del país, en lo que pudieran ser preparativos para acciones subversivas.
El Jefe de Estado denunció también intentos de comprar a oficiales de las fuerzas armadas para propiciar un enfrentamiento interno e intentar así interrumpir la política nacionalista de defensa de la riqueza del país sudamericano, quinto exportador mundial de petróleo.
Según su criterio, el gobierno del presidente George W. Bush está detrás de los intentos anticonstitucionales de un sector opositor venezolano, que ve en la subversión la única forma de contrarrestar el respaldo popular.
Para el próximo período, Chávez propone fortalecer el enfoque socialista del proceso que encabeza desde 1999 y continuar adelante con la política de integración regional en el plano internacional.
Rosales, promovido como el candidato unitario de varios grupos opositores, propone el regreso a los conceptos neoliberales y el acercamiento a Estados Unidos y la revisión de todos los convenios internacionales de Venezuela en el plano externo.
Con sus declaraciones a la televisora estadounidense, Rosales estaría asimismo incluyendo ahora en su programa la incorporación al bloqueo de más de 40 años a Cuba, acción estadounidense que cuenta con el rechazo de la mayoría de la población venezolana.