Caracas, 16 Oct.- Como una «gran confusión» calificó su participación en el golpe de Estado de abril de 2002 Manuel Rosales, uno de los candidatos de la oposición a la Presidencia de la República, así lo reporta una nota de la Agencia Bolivariana de Noticias (ABN).
Esta afirmación la hizo Rosales a su llegada a la sede de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV), donde sostuvo una reunión con la directiva de esa institución para presentar su programa de gobierno en el área social.
«Hubo la renuncia (del Presidente de la República) pero nunca llegó. Entonces, como renuncian y hubo un vacío de poder y nunca apareció ni la renuncia ni el vacío, hubo una gran confusión», dijo Rosales al referirse a su participación como firmante en el llamado Decreto Carmona.
Rosales avaló el golpe de Estado de abril de 2002 contra el presidente de la República, Hugo Chávez Frías, al plasmar su firma en el decreto promulgado por Pedro Carmona Estanga, con el cual fueron abolidos los poderes públicos y destituidos los representantes a la Asamblea Nacional (AN) electos por el pueblo conforme a lo establecido en la Constitución.
A pesar de estos antecedentes, Rosales se autocalificó de demócrata y acusó al Gobierno venezolano de apoyar a «regímenes que marchan en contra de la democracia y la libertad».
El candidato de oposición se refirió a los primeros resultados de las elecciones a un puesto no permanente en el Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas (ONU), que se disputan Venezuela y Guatemala, como «una derrota y castigo vergonzoso para la política castrocubana desarrollada por Chávez».