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Hugo Chávez | Credito: EFE |
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Caracas, 29 jul (PL) A tres días del inicio de la campaña electoral presidencial en Venezuela, una situación confusa predomina hoy en la oposición al presidente Hugo Chávez, único candidato con posiblidades de triunfo.
Los tres aspirantes opositores mejor ubicados, que decidieron seleccionar de entre ellos un candidato único para enfrentar a Chávez, están colocados ante un fin de semana crucial, en el cual deberá tomar decisiones definitorias.
Manuel Rosales, gobernador del occidental estado Zulia, recibió la víspera un duro golpe con la decisión del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de que deberá renunciar a su cargo si aspira a la Presidencia de la República.
El TSJ recordó que La Ley del Sufragio establece que "para poder postularse al cargo del Presidente de la República, los funcionarios públicos en cargos de dirección ejecutiva deberán separarse del cargo en forma absoluta antes del acto de postulación".
Por lo tanto, Rosales deberá decidir antes del 24 de agosto, cuando vence el plazo para inscribirse, si dejará la Gobernación de Zulia que le corresponde hasta 2008 para incluirse en una carrera electoral incierta para él.
Adicionalmente, de renunciar a su cargo, Rosales perderá los privilegios de gobernador y podrá ser sometido a juicio por haber firmado un decreto anticonstitucional durante el golpe de estado dado a Chávez en abril de 2002, por lo cual tiene causa abierta.
Según versiones que circulan en Caracas, otro de los tres precandidatos, Teodoro Petkoff, está considerando no presentar su candidatura oficial, luego que dos encuestas encargadas por la oposición le otorgan nulas posibilidades.
Aunque algunos voceros cercanos al veterano político han desmentido los rumores, lo cierto es que el mismo Petkoff se ha expresado a favor de elegir un candidato único del trío sobre la base de encuestas y consenso.
Por tanto, de ser ciertas las versiones de su poca aceptación en los sondeos, no sería descartable que Petkoff renunciara a sus aspiraciones para apoyar a alguno de los otros dos aspirantes, presuntamente Rosales.
El tercero de ellos, Julio Borges, del partido Primero Justicia, aparece hoy como el más posible ganador de la carrera entre tres, si bien con muy pocas posibilidades ante Chávez.
El trío de políticos acordó el pasado junio tomarse hasta el 31 de julio el tiempo para llegar a un consenso sobre el candidato único y parece poco probable en las circunstancias actuales una extensión del plazo.
Si la decisión fuera una u otra, deberá conocer el próximo 1 de agosto y se sabe de la programación de reuniones sábado, domingo y lunes entre los opositores para determinar sus posiciones.
En la otra trinchera, los seguidores de Chávez lanzaron ya su candidatura y crearon un comando de campaña para garantizar un triunfo que las encuestas le otorgan con votaciones de 70 al 80 por ciento a su favor.
La popularidad del Jefe de Estado, incólume luego de siete años de mandato, está sustentada en un programa de amplio contenido social y mejor distribución de las riquezas, que ha llevado a sectores marginados los beneficios de la renta petrolera del país.