Caracas 28 de junio 2009. . .- Los voceros de la oposición venezolana, actuando a contravía de la comunidad internacional, han optado por mantenerse “cautelosos” frente a la “delicada situación” de Honduras, en lugar de condenar de manera contundente el golpe de Estado que ha sido perpetrado hoy en el país centroamericano. En contraste, el derechista Partido Popular español, aunque también ha criticado al presidente constitucional hondureño, se ha pronunciado de forma “tajante” contra un golpe que considera “injustificable”.
El coordinador nacional de Primero Justicia, Julio Borges, señaló que lo que ocurre en Honduras es una situación delicada “con la cual debemos tener prudencia en cualquier opinión, pero lo importante es que sepamos que lo que está sucediendo responde a una manera y a un estilo de gobernar que lamentablemente termina en estos episodios”. Aún más, Borges opinó que el país centroamericano se encuentra en una posición en la cual “uno no sabe a quién responsabilizar”.
Por su parte, el secretario general de Acción Democrática, Henry Ramos Allup, declaró que no está de acuerdo “con los militares torciendo el rumbo de los países”, y agregó: “Lo que pasa es que allá reaccionaron porque no quieren que desde el poder el presidente Zelaya hiciera lo que hizo Chávez. Nosotros no estamos justificando, pero estamos examinando el ambiente que allí se produce cada vez que un presidente que llega democráticamente se vale del instrumento democrático, se atornilla en el poder y acaba con la democracia”.
En tono parecido se manifestó el alcalde metropolitano, Antonio Ledezma, quien dijo que se debe "ser cautelosos" y esperar que "estos conflictos se desarrollen dentro del marco de la Constitución de Honduras". También se manifestó en contra de una “incursión extranjera” en Honduras, al tiempo que llamó al presidente Hugo Chávez a “ocuparse” de los problemas de Venezuela. A pesar de su mensaje contra injerencias foráneas, Ledezma ofreció un balance de su gira a Estados Unidos, adonde según dijo fue a “defender la democracia” venezolana, ya que “cada día los países del mundo se interrelacionan”.
Los países de la región han condenado el golpe de Estado, señalándolo como un retorno a la barbarie y exigiendo la restitución del presidente Zelaya en forma inmediata. El gobierno de Estados Unidos también ha indicado que la acción golpista "viola los preceptos del caracter democrático interamericano y debería ser condenado por todos". En el mismo sentido se ha pronunciado la Unión Europea, al asegurar que se trata de “una violación inaceptable del orden constitucional en Honduras".