25 de junio 2009. - El presidente de Globovisión, luego de utilizar diariamente el espectro radioeléctrico del Estado venezolano para atreverse a mentir, tergiversar, difamar, vilipendiar y calumniar al mandatario venezolano, sus políticas, sus misiones, etc., además de incitar al odio, a la rebelión, al derrocamiento y hasta al magnicidio, asume supraterrenal y celestialmente que un supuesto cierre le acarrearía un costo político a Chávez, dando fraudulentos porcentajes de venezolanos que se oponen al supuesto cierre.
El ataque a los medios de comunicación en Venezuela es una política de estado, señaló este jueves Alberto Ravell, durante la Convención Nacional de Periodistas Hispanos en Estados Unidos que se realiza en Puerto Rico, omitiendo que la principal política de su canal es atacar diariamente al presidente Chávez y a su gobierno.
El panel, al que supuestamente fueron invitados funcionarios del gobierno venezolano, pero que “declinaron participar”, abarcó el tema de los cierres de canales de televisión y la "persecución" de la que aseguran ser víctimas algunos periodistas y el temor de más cierres. Pero no fue un tema lo que abarcó el panel. Fué una mentira pues la realidad es que hasta la fecha el gobierno venezolano no ha cerrado ningún canal de televisión y los periodistas se autopersiguen, como fue el caso de la paranoica Beatriz Adrián y otros.
"Hay muchos ataques a la libertad de prensa y es una política de estado", indicó Ravell, durante la vigésima séptima convención de periodistas.
Según Ravell, el gobierno de Chávez no se atreve a cerrar el canal debido a que un 75 por ciento de los venezolanos se oponen al cierre, "sin contar el costo político que le acarrearía al gobierno, como lo sucedido tras le cierre de Radio Caracas Televisión".
Ravell, luego que diariamente utiliza el espectro radioeléctrico del Estado venezolano para atreverse a mentir, tergiversar, difamar, vilipendiar y calumniar al mandatario venezolano, sus políticas, sus misiones, etc., además de incitar al odio, a la rebelión, al derrocamiento y hasta al magnicidio, asume supraterrenal y celestialmente que un supuesto cierre le acarrearía un costo político a Chávez, dando fraudulentos porcentajes de venezolanos que se oponen al supuesto cierre.
Durante el panel también participó la periodista fugitiva venezolana Patricia Poleo, quien escapó de Venezuela por estar involucrada en la autoría intelectual del asesinato de Danilo Anderson, aseguró vivir la persecución por parte del gobierno de Chávez como consecuencia de sus reportajes de investigación contra instancias del gobierno. Cabe preguntar, ¿cómo se persigue a una fugitiva asesina que vive en Miami, trabaja para la Agencia Central de Inteligencia e incita al golpismo abiertamente ante las cámaras de televisión mayameras?
Para Poleo, una de las supuestas estrategias del gobierno de Hugo Chávez también es contra las mujeres periodistas en las que usa campañas de presión y de desmoralización. "Hay colegas que han tenido que pedir perdón públicamente y desaparecer del ámbito público porque no aguantan la presión", dijo, pero contradictoriamente hasta la fecha no hay registros de disculpas por parte de periodistas y menos han habido desapariciones del ámbito público.
Los panelistas coincidieron en que los supuestos ataques contra los canales era debido al control del gobierno en otorgar las licencias por el espectro de la señal.
El gobierno de Chavez ha mantenido la posición de que en Venezuela existe una plena libertad de expresión y prensa.
"Un canal, por dinero, por presión, no va dejar de seguir difundiendo a favor de la democracia y la libertad de prensa", indicó Ravell, confundiendo la libertad de prensa con libertinaje para mentir o difamar, como también confundiendo el significado de democracia.
"Como la historia lo ha dicho, los dictadores se van y los periodistas se quedan", concluyó la fugitiva Poleo, omitiendo su abierta participación en el golpe de estado del 11 de Abril, el asesinato del Fiscal Anderson, etc.
El director de Globovision ofreció disculpas por no haber podido llegar a la convención como lo había confirmado, y argumentó que tuvo que cancelar su presencia debido a las supuestas trabas de que son víctimas al salir y regresar de nuevo a Venezuela, cuando Ravell en los últimos 6 meses ha ido a Texas, Miami, Pto. Rico, etc.
Ravell manifestó que si cierran Globovisión no sólo se apagaría la señal en Venezuela, sino en ciudades fuera del país como Miami, Nueva York, Bilbao y Madrid donde se repite la señal. "No vamos a cambiar para que el gobierno nos deje en paz", dijo. Pero, ¿cambiar? ¿quién se lo pidió?