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En rueda de prensa este lunes, Omar Barboza fue el encargado de la vocería de parte de Un Nuevo Tiempo, y de la fulana Mesa de la Unidad, plantean “un plan de emergencia”, que seguramente debe haber costado muchas asesorías pues parece una estrategia de avanzada.
Entre comparaciones absurdas, como la de los caídos en la Batalla de Carabobo y las muertes violentas de 2008, el líder de Un Nuevo Tiempo enfatizó que en Venezuela se vive un clima de desasosiego, de forma que llamó al ejecutivo y a las fuerzas del estado a “desarmar” a la población.
Ahora bien, a quiénes realmente quieren ellos que se desarme, porque ciertamente las clases pudientes de este país están armadas, y no me da miedo (¿o si?) decir que “hasta los dientes”, será que ellos piensan que esta gente ¿va a ceder su derecho a la “defensa” así de fácil? Será acaso, que ¿su plan de emergencia es simplemente, arremeter violentamente contra las comunidades más pobres de nuestras urbes?
Comunidades que históricamente han sido pacíficas, se ven inundadas en días recientes por panfletos que hablan de “limpieza social”, así sucedió en la comunidad de Tacagua Vieja, como apareció este domingo en un reportaje de Joseph Poliszuk en el diario El Universal.
Personalmente conozco Tacagua Vieja, sé que es una comunidad de gente buena y trabajadora, una comunidad organizada y tranquila, comprometida con el proceso revolucionario. Cuando vemos este tipo de estrategias de amedrentamiento psicológico, no podemos sino pensar que se trata de amilanar la actividad política de la zona, de su liderazgo comunitario.
Es por ello que vemos con malos ojos cuando personeros de la oposición salen a alarmar a la población. Sabemos que los organismos de seguridad están en la calle, quizá como nunca antes, lo cual para algunos, pasa por la “requisa” o muestra de los “papeles”, que casi habíamos olvidado.
Hay que atacar las causas principales del crimen, la marginalidad y la ignorancia, la falta de oportunidades. Si existe una injerencia externa o interna en los hechos delictivos que ocurren en todas partes del país, es hora de desenmascararlos. Y por lo que más quieran, no entremos en pánico.
