Se han dedicado muchas líneas en diversos espacios de debate
revolucionario sobre la condición antiética de algunos comunicadores
sociales y articulistas que incurren en prácticas que están reñidas
con la objetividad, armándose de la calumnia y la injuria para
descalificar a su conveniencia a quienes no comulgan con sus visiones.
Define el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, al
palangre como: “pago ilícito que se hace a un periódico o a un
periodista por publicar una información que afecta o beneficia los
intereses de alguien”. Teniendo claro el concepto de palangrista,
cabria meter el dedo en la yaga, y preguntarnos ¿Hay Palangrismo bueno
y Malo? ¿Hay palangrismo de derecha y de izquierda? ¿Es correcto
denunciar el palangrismo de derecha y callar sobre el de izquierda? O
tal vez esta ultima interrogante aclare todas las anteriores ¿Se puede
llamar de izquierda a un palangrista?
Desde mis años en la universidad me forje en la lucha revolucionaria
dentro de las filas de un colectivo marxista y siempre he tenido como
premisa el debate de altura y de respecto, ya que entre camaradas no
puede ser de otra forma, la dialéctica en otras palabras. Me preocupa
sobremanera como militante del PSUV en el Estado Mérida, la forma
escatológica y desmesurada que adoptan algunos individuos, que son
juez, parte, jurado y sus sentencias son tan contundentes que ni el
Comandante Presidente Hugo Chávez se salva.
La crítica es un elemento clave para la construcción de una
revolución, no obstante, si esta se direcciona única y exclusivamente
hacia un sector determinado y no a la totalidad de los actores,
añadiendo medias verdades, saña, y lenguaje soez, mal poniendo ante el
colectivo a un grupo de personas en beneficio de otras,
complementándolo con una matriz mediática permanente, a eso se le
llama palangrismo.
No deja de sorprender como en el Estado Mérida el vulgar y banal
descrédito de verdulera de algunos sectores que se sienten con derecho
divino de imponer, decidir, y delinear lo que deben ser los destinos
de miles de militantes, quieren doblegar la conciencia y el análisis
integral que cada cuadro revolucionario hará al momento de sufragar y
elegir entre los postulados a la Asamblea Nacional por el PSUV.
Ante la interrogante central que se realizó al inicio del artículo ¿Se
puede llamar de izquierda a un palangrista? La respuesta debe ser ¡No!
El tarifado sucumbe ante el interés monetario, y mañana seguro morderá
la mano del que hoy es su amo. Mientras el PSUV en sus instancias
nacionales y regionales no tomen medidas que supriman este desdeñable
proceder se seguirán pasando “Por el forro de la Boina” a quienes
creemos en un partido verdaderamente socialista y para la construcción
de una patria nueva. A la espera de que situaciones tan concretas como
los epítetos reflejados en la Web http://ensartaos.com sean
investigados, seguiremos esperando, “El que tenga ojos que vea tu
cinismo” diría uno por ahí, mientras tanto seguiremos asechados por
“Palangristas o Demonios”
(*) Militante del PSUV
Mérida, Estado Mérida
[email protected]