El título de mi reflexión lo tomo de las declaraciones del Comandante Presidente el día sábado durante un acto en Barquisimeto. Hace rato que esta frase se escuchaba en las autenticas filas de la revolución, y creo que es correcta. No tengo nada en contra de Henry, al menos personalmente, pero él debe reconocer que traicionó a la Revolución venezolana por culpa de sus agalludos intereses políticos y económicos.
Claro, estoy convencido que no podemos dejar de pensar la Revolución sin Chávez, algún día será así, siempre hay que precaver el futuro. Sin duda que nuestro Comandante Presidente debe ser el hombre que -con el favor de Dios- guíe este proceso por los próximos años. Sé que muchos me van a criticar esto, pero es así: quizá el miedo de los que se niegan a pensar en una revolución sin la presencia de Chávez es que en nuestras filas aún no se ha formado un gran movimiento moral capaz de ser conciencia de la patria y generador de líderes.
Pero comenzar a trabajar por el chavismo sin Chávez, como lo están haciendo muchos sectores internamente es un craso error. Es traición. Los revolucionarios que en verdad soñamos con la realización del gran proyecto socialista de Hugo Chávez, convertido ya en pueblo, debemos empeñarnos en pulverizar la inmensa canalla de contrarrevolucionarios presentes en nuestras filas y que sin duda alguna están jugando al fracaso y a la ineficiencia de la gestión.
Quizá el error del Sr. Falcón ha sido éste, pensar que podría él algún día asumir una posición de mayor peso en la vanguardia de la Revolución, seguro le sembrada la idea triste que él sería un sucesor ideal para el Presidente. Pobre gobernador, ojalá empezara por solucionar los problemas del pueblo que -una vez por error- lo eligió para ese cargo.
El Sr. Falcón demostró siempre ser un sectario, así sucedió durante el gobierno del Comandante Reyes Reyes, ahora que su sectarismo no puede avanzar más dentro de la Revolución decide irse. “¡Adiós Gobernador, que le vaya bien!”, como ha dicho el Presidente. Recordemos lo que el gran maestro Freire afirma sobre el respecto: El sectario, cualquiera que sea la opción que lo orienta, no percibe, no puede percibir o percibe erradamente, en su “irracionalidad” cegadora, la dinámica de la realidad.
“Aquí no hay lugar para medias tintas: o están con la contrarrevolución, que se disfraza de muchas maneras, o están con la revolución”, también dijo el Comandante Hugo Chávez. Y a esto añadiría que sólo el camino de la Revolución es el que garantiza que los sueños fallidos de todas nuestras épocas por fin se concreten hoy: que sólo el camino de la Revolución puede prometernos el día en que todos los seres humanos por fin amemos de verdad esto que somos: hermanos; sólo el camino de la Revolución reivindica la memoria perdida del gran sueño bolivariano, haciéndolo realidad y venciendo para siempre el nunca más de San Pedro Alejandrino. Sólo el camino de la Revolución dignifica la humanidad perdida del hombre explotado, de la mujer usada, del niño sin techo y sin pan, del anciano sentado por el cansancio de la vida de insomnio, del joven extraviado en el infierno de la droga, de la sociedad toda enajenada por el relativismo moral.
Patria socialista o muerte
Vencer es necesario, convencer es una urgencia
Eficiencia y más eficiencia, y tendremos socialismo
13 de marzo de 2010
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