El "lider" opositor y "el coroto"

Desde una de sus mesas de edición, de Madrid o de Bogotá, la agencia EFE ha distribuido esta nota: “Capriles asegura que ‘el gobierno miente descaradamente’ sobre la salud de Chávez”. Revisémosla:

Caracas, 27 de enero. EFE – El líder de la oposición venezolana, Henrique Capriles, dijo hoy que el Gobierno miente “descaradamente” sobre la salud del presidente Hugo Chávez y preguntó por qué no habla al país si puede firmar cartas.

“Una persona que puede firmar cartas, una persona que puede hacer chistes, ¿no va a poder hablarle al país? Entonces alguien está mintiendo descaradamente”, afirmó Capriles durante un acto en el estado Miranda.

Al dirigirse a los simpatizantes del mandatario, quien se sometió a una intervención quirúrgica el pasado 11 de diciembre en Cuba y desde entonces no ha regresado a Venezuela, aseguró que “el Gobierno les está mintiendo en sus narices descaradamente”.

Indicó que están “burlándose” del pueblo y también, sin precisar nombres, que “a estos caballeros no les interesa ni los problemas del país”, ni la situación que “se vive día a día”.

“Aquí lo único que les interesa es defender el coroto, la parcela de poder”, agregó.

En primer lugar, veamos que a Capriles le atribuyen el carácter de “líder de la oposición venezolana”. No dan lugar a dudas a pesar de las confrontaciones que han ido suscitándose, cada día con más frecuencia, entre varios de los candidatos que participaron en aquellas elecciones primarias de febrero de 2012.

Luego, el “líder indiscutible” se pregunta: “¿por qué (Chávez) no habla al país si puede firmar cartas?” Bueno, como Capriles forma parte de la “clase pensante”, no creo que sea necesario explicarle la diferencia entre estas acciones: una, hablar, se hace mediante las cuerdas vocales y la otra, firmar, con la mano. Los “líderes opositores” nos tienen acostumbrados a este tipo de necedades, algo que es muy común en quienes no saben qué decir a la población porque su mente está pendiente de cuidar sus intereses particulares y no los colectivos.

Después se dirige a los “simpatizantes del mandatario”, es decir, a nosotros, y nos informa: “el Gobierno les está mintiendo en sus narices descaradamente”. Si hablamos de mentiras, podríamos recordar varias que dijo el excandidato presidencial de la MUD, además de la falsificación de un documento de la FANB, como esta del 29 de septiembre de 2012:“las encuestas cambiaron y ahora me favorecen porque la gente está buscando algo mejor”. Antes se lució con otras perlas, como: “en nuestra Venezuela hay 4 millones de personas que no comen”, “el gobierno no ha construido viviendas, miente descaradamente”, etc. Es difícil creerle a un embustero y más cuando dice que otros están mintiendo. Creemos en Chávez, y fue Chávez quien designó a Nicolás Maduro como Vicepresidente y a Ernesto Villegas, Ministro de Comunicación e Información, y son Nicolás y Ernesto los encargados de transmitirnos la información que los médicos tratantes del presidente, en el marco del Secreto Médico aplicable, han permitido que se divulgue.

Por último, refiriéndose tácitamente a nuestros voceros, para diluir el ataque que especialmente orienta contra Nicolás Maduro, asegura que a ellos “no les interesa ni los problemas del país… lo único que les interesa es defender el coroto…”. Nos alegra que Capriles se haya lanzado a la relección en Miranda sin ánimos de defender su coroto, qué vaina que no le creemos. Ahí está una de las diferencias entre la Revolución y la cuarta república, cuya forma de pensar y actuar heredó el exdiputado de COPEI y expresidente de la Cámara de Diputados del extinto Congreso Nacional, Henrique Capriles Radonski. Para la Revolución, las instituciones públicas son herramientas que debe utilizar el Poder Popular a fin de hacer efectiva la Suprema Felicidad Social y de cada Ciudadano, mientras que para la oposición y su "clase pensante" no son más que unos corotos.

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@luissalvadorfeo

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