Primera aproximación a un diagnóstico de la oposición después del 2012

Luego de un concienzudo análisis de la dirigencia del sector opositor venezolano, en el contexto de un país capitalista latinoamericano donde se va consolidando un proyecto emancipador denominado “Revolución Bolivariana” unido a las investigaciones de Urbaneja (1984), Acosta (2011), Battaglini (2011), Brito (2009), Rey (1972), Fuenmayor (1985), Stelling (2012) y Bejarano (2000), tomando en cuenta los últimos acontecimientos electorales de octubre y diciembre se puede afirmar que este grupo tiene las siguientes características:

Primero en términos generales son un sector:

Heterogéneo, sincrético, anárquico, violento y contradictorio.
No se puede hablar de una oposición sino de grupos atomizados que mantienen peleas internas por el poder que se hacen públicas.
Tienen una ideología de derecha que va de la ultraderecha violenta y radical hasta la más liberal.
Formado por grupos poco ilustrados y violentos, como también por otros que son ilustrados, violentos y radicales.

Segundo en cuanto al liderazgo se puede afirmar:

Carecen de lideres solo se destacan políticos viejos que pertenecían a la cuarta república y ciudadanos de mediana edad sin ninguna cualidad.
Entre estas figuras públicas se destacan personas violentas, torpes, conciliadores, astutos, sin escrúpulos y títeres con buena imagen.
Relegan a las figuras conciliadoras.
En los actuales momentos los empresarios han tomado el liderazgo y buscan tomar el poder político.
Los políticos no tienen ningún tipo de influencia en el sector opositor.
Las figuras predominantes actualmente son personas ilustradas muy violentas y otros poco ilustrados violentos (brutos).

Tercero en cuanto a la imagen pública actualmente mantienen una posición lamentable multipolar y contradictoria.

Cuarto con respecto a los objetivos que tienen se puede afirmar que solo piensan en tomar el poder y sacar a Chávez como sea.

Quinto en cuanto a su percepción de la realidad se encuentra lo siguiente:

No creen en elecciones populares.
Desconocen la soberanía popular (como siempre lo han hecho).
La constitución que reconocen es la del 1961 y apoyan la del 1999 en los aspectos que no coliden con la anterior.
Tanto las decisiones como los planes que implementan vienen del extranjero, más concretamente de Estados Unidos.
Para ellos la realidad no ha cambiado todo lo que ha pasado entre 1999 hasta ahora lo consideran solo una coyuntura, en consecuencia no constituye una nueva etapa de la República.

En suma se puede apreciar que la oposición actualmente no ha asumido su rol como tal, por tanto permanece en un periodo de incertidumbre caracterizado por múltiples desaciertos que desconciertan a su militancia y provocan fracasos.

REFERENCIAS

Acosta, V. (Moderador). (24 de enero del 2011). De primera mano (Programa de opinión). Caracas, Venezuela: Radio Nacional de Venezuela canal informativo.

Battaglini, O. (2011). Ascenso y caída del puntofijismo. Caracas: editorial Galac.

Bejarano, A. (2000). La democratización perversa: los pactos, las instituciones y la consolidación de un problema en Colombia y Venezuela. Consultado el 4 de enero de 2010 en http://academiccommons.columbia.edu/item/ac:113678.

Brito, F. (2009). Historia económica y social de Venezuela tomo II. Caracas: ediciones de la biblioteca de la UCV.

Fuenmayor, Juan. (1985). Historia de la Venezuela política tomo XI. Venezuela: Fondo editorial acta científica venezolana.

Rey, J. (1972). El sistema de partidos venezolano. Politeia, Nº 1, p. 175-230.

Stelling, M. (2012). De primera mano (Programa de opinión). Caracas, Venezuela: Radio Nacional de Venezuela canal informativo.

[email protected]
Profesor de la Universidad Bolivariana de Venezuela
Candidato a Doctor en Ciencias para el Desarrollo Estratégico

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