¡Capriles y que, se graduó de líder nacional!

Con toda la rimbombancia internacional que fortifica y ameniza el momento actual del imperecedero luchador social Capriles, aunque perdió el camino y el autobús del progreso con una cháchara calumniosa, aburrida, engañosa, burda y solapada de mentiras –no hace mucho- y, excusas de consuelo no consigue del cual pegarse que hunda al CNE y desvirtúe la pobre actuación de él y su fácil derrota, ha sido recibido y acogido –merecida o inmerecidamente- por la Universidad de la Vida (Life University) con la distinción de: Doctorado Honoris Causa sin equivalencia en el ramo didáctico de todas las ramas del saber existente que a bien tuvo en concederle el “excelentísimo jalabolas” Antonio Ledezma con el consentimiento a priori de dilatadas personalidades que llegaron donde tenían que llegar a desnaturalizar la política venezolana sin un rescoldo de vergüenza que unidos se encuentran en la agonizante MUD.

Y, es oportuno aclarar que muchos luchadores sociales impregnados de liderazgo y de retórica comunicativa han batallado sin descanso por su eterno descanso –ninguno en particular que esté muerto o vivo- había obtenido satisfactorio péndulo de ilustración que, los alzará al pedestal de los incansables mártires de la Historia Patria y algunos andan todavía insepultos y, otros actualmente, amarrando locos dentro de tanta miseria humana que como globos han inflados en las correderas de sus vidas.

No así –Capriles- que entra por la puerta grande de la fama, llevado de la mano de un ostentoso servidor público que predica sin descanso las fantasías administrativas del poder en que resuelve tranquilamente su modus operandi, tal cual, la vieja escuela adeca que lo mantiene ataviado de un perfil que se pierde en la autonomía del lucro y, lo hace depositario de saberes oportunos con que maquilla a tirios y troyanos en su terapéutica aplicada que lo mantiene como alcalde mayor con etiqueta al revés en que descaradamente no encuentra que anzuelo morder.

Mientras, Capriles, ríe sin descanso al tener tantos tontos útiles que le limpian la acera de su abstracción en que no tendrá que conjugar verbos indefinidos y, dejar frases sin finalizar cuando esté en el umbral de su carrera, columpiándose bien cercano al poder, que en cinco años a más tardar, nuevamente le tocará coger el toro de la lidia política por los cachos y, seguro está que no habrá trampa ni fraude electoral que lo derrote si María Corina se hace su consentida y le va abriendo con su encanto las puertas cerradas en donde se esconden las víboras de la desconfianza y el tumulto de malicias que no se abre a su gusto, pero, sólo ella y él destaparán las compuertas del fin deseado que haga posible que la oligarquía nade en felicidad cuando los poderosos y los pobres se unan nuevamente como en los viejos tiempos de los viejos partidos de la IV-R.

Antonio, lo dijo y lo mantiene con toda la astucia de su desempeño político que le ha dejado la veteranía de los tantos cargos públicos en que ha estado que, como Capriles: no hay dos ni quien lo iguale en su accionar de líder fundamental que, es válido reconocerle que tuvo la gran osadía de unir a la oposición y de tener como jefes de campaña a Briquet y Aveledo, quienes parecían dos “topas” abriendo y tapando boquetes políticos que iba dejando su candidato, pero aún así, tiene su doctorado y el que no le guste que acuda a la Corte Celestial.

¿Y, entonces…se graduó Capriles de líder nacional? Sí o no.

[email protected]

Esta nota ha sido leída aproximadamente 744 veces.