El sentido común redime a Hermann Escarrá

Nadie puede afirmar que Hermánn Escarrá volvió al chavismo. Sus declaraciones en el programa de Ernesto Villegas son simplemente un acto de redención.

Recuerdo la soberbia que el Dr. Escarra emanaba cuando al final de los debates de la Asamblea Constituyente se aprueba incluir el adjetivo de bolivariana al nombre de la renacida república.

No sé si la imposición del nuevo nombre, por voto mayoritario de la asamblea, fue la causa real de la disidencia de quien hasta ese momento era uno de los mas connotados impulsores de la Asamblea Constituyente.

Recuerdo también cuando Hernánn Escarra debatió en persona, de frente y de pie con Carlos Andrés Pérez en un programa matutino de TV en la ya descontinuada RCTV y en plena campaña por el “SI” a las dos preguntas para convocar a la Asamblea Nacional Constituyente, estuvo marcado por la aplastante convicción de Escarra en la necesidad de la convocatoria a constituyente, convicción que terminó por convencer al mismísimo Carlos Andrés de participar como candidato a constituyente por el estado Táchira. Recuerdo como varias veces Escarra le dijo “autista político” al expresidente y senador vitalicio, Lo cierto es que Carlos Andrés se inscribió como candidato a constituyente y resultó derrotado por una gochita llamada Iris Varela.

Recuerdo como el presidente Chávez, en el balcón del pueblo (ventana mas bien, para ese entonces), defendió el cambio de nombre, argumentando que si no se tomaba esa decisión se perdería todo ya que en la conciencia de la gente no cambiaria nada. Fue memorable aquella reflexión.

Lo cierto es que desde ese mismo instante, Escarra paso a la oposición, junto con otros muy connotados constituyentes, y llamaron a votar por el “NO” el 15 de diciembre de 1999, cosa que en lo personal me pareció una “cachorrada”, ya que el Dr. Escarra fue uno de los constituyentes mas influyentes a la hora de redactar “la bicha”.

Durante los bochornosos actos protagonizados por los generales de la plaza Altamira, Hernánn Escarra se acercó una noche a mostrar su apoyo a tal manifestación de rebeldía, pero algo lo alejó rápidamente, y no volvió más, al menos no televisivamente. Creo que su condición de constitucionalista lo inhibió de involucrarse demasiado, sin embargo siempre argumentaba en contra del presidente Chávez, hablando de un problema de legitimidad de origen…cosa refutable, pues Chávez llamó a constituyente para refundar la república y no para continuar en lo mismo.

Luego de aquello vino el referendo revocatorio, que se transformó en ratificatorio, y la asamblea monocromática (solo roja, por la voluntad de los blancos), y la reelección, y la reforma y la enmienda, hasta llegar a la confrontación electoral que eligió a las actuales Asamblea Nacional (donde 95 es mayor que 68) y al Parlamento Latinoamericano del cual sería diputado si no lo hubiesen sacado de las listas sus amigos y compañeros de la Mesa de la Unidad, teniendo que postularse de manera independiente.

Lo cierto es que Escarra reconoce a la propuesta electoral de la oposición venezolana como una salvajada neoliberal, agresora de la constitución e inclusive anticristiana. Como “un documento infausto”, calificó al programa de la MUD, firmado por Henrique Capriles.

Ahora bien, tales declaraciones no lo hacen nuevamente chavista, simple y llanamente lo colocan en donde debe estar, en la racionalidad, en la lógica, en el ámbito del simple y llano sentido común.



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