Por un puñado de $$$, “La verdadera historia de Cakdera Mc Queen"

Siglo XIX, en el desierto del Lejano Oeste, una nube de polvo revolotea en el aire, una bola de ramas seca camina sin rumbo por la golpeada calle de tierra, las calles están solas, solo el silbido del aire invade tan desolador panorama,  se oye a lo lejos el sonido de las herraduras del galopar de un caballo, las ventanas del pueblo se cierran, en el resplandor de la luz del sol combinada con el polvo se ve una amorfa figura, “TURIRURIRU, UAN–UAN-UAN”, al acercarse solo su sombrero se nota en la distancia, la figura se comienza a vislumbrar, rechoncha, pequeña;  - “Es él!!!” – se oye una voz despavorida, - “ha regresado, es Caldera Mc. Queen, el más temido en el lejano oeste”, con su ropa andrajosa llena de polvo, un delgado tabaco casi gastado en su boca, se acerca a la puerta del Bar, la empuja con fuerza, la puerta va y de regreso lo golpea en su prominente panza, el pianista deja de tocar, un silencio sepulcral invade la cantina; el hombre se acerca a la barra y golpeándola dice con delicadeza: “una Coca-Cola por fis, y con hielito si!!”, se oye un: - “Ay papá”, el hombre se levanta rabioso, saca su Colt y dispara al techo, una lámpara cae en su cabeza, el gordito cae y se levanta y dice para sí mismo: - “coño, nada me va a salir bien”.

El peligroso Vaquero se llena de valor y grita: - “Vengo de parte de Flaquito Mc. Grow, me envío a buscar al Banquero del Pueblo”, todos corrieron despavoridos, solo un borracho quedó tendido en el suelo, un gran sombrero mejicano tapaba su cara, Caldera Mc. Queen se acerca y mueve el sombrero del andrajoso hombre, era nada más y nada menos que Mc. Droop Ismael, viejo villano del oeste venido a la nada después de vender su franquicia vaquera, lo miró y lo dejó tendido. Se oyen pasos por las escaleras, Caldera Mc. Queen saca su Colt, era el banquero del pueblo, traía dos sacos de dólares, una sonrisa adornó el rostro del gordito, su diente de oro brillo; el banquero le preguntó: - “¿dónde está tu jefe?”, éste respondió: - “¿Cuál de ellos, el Negrito del Norte o el Paraquito de la Frontera?”, - “no te hagas el imbécil Ñoño,  te hablo de Flaquito Mc. Grow, para él es el dinero, o no?” respondió el banquero, Caldera asustado, ve hacía los lados y contestó: - “si está bien señor, pero, ¿no hay aunque sea un poquito pa’ mi?, el banquero le respondió soltando una carcajada: - “Jajajaja, no seas payaso, la instrucción de tu jefe es que te dé el dinero y luego te dispare por la espalda, así trabajan ellos, de todas maneras, tu vienes de una familia milenaria de villanos reconocidos en el pueblo, te perdonaré la vida y te daré 20.000 para que rumbees alguito muchacho”.

Efectivamente, Caldera Mc. Queen venía de una de las familias de Villanos más reconocidas del lejano Oeste que junto al Sherif Teochoro lograron corromper al pueblo bajo el engaño de una tripartita, asimismo en la granja de los Caldera Mc. Queen se había acordado la reunión más grande de Villanos registrada en la historia de los Western Espaguetis del siglo pasado, la Granja Punto Fijo, hogar de las mas putrefactas ideas de fin de mediados de siglo, y que hizo correr hasta el mismísimo “Wyatt Earp”, convirtiendo el lejano oeste en zona de guerra, de desprecios, de injusticias y sobre todo robos a toda hora, asaltos a diligencias, en fin 50 años de tortura mental para los habitantes del pueblo.

El banquero introdujo las manos en sus bolsillos y sacó un puñado de dólares, los colocó en el sombrero del gordito que observaba con emoción su primer botín, se colocó el sombrero y caminó hacia la puerta dando la espalda al banquero del pueblo. Llegando a la puerta, sintió que su pie tropezó con algo, el hombrecillo cayó al suelo de manera estrepitosa, las bolsas cayeron a su lado, su Colt rodó por el mugriento piso, de su bolsillo salieron cuatro Torontos de Chocolate, herencia que guardaba de un antiguo amigo de la familia; al levantar su mirada, allí estaba la razón de su caída, había sido el borracho Mc. Droop Ismael, se encontraba de pie a su lado, riendo a carcajadas, el sombrero seguía tapando parte de su cara, Mc. Queen intento agarrar su arma pero Ismael pisó su mano, de la barra salió otro de los villanos que se hizo pasar por cantinero, era uno de los villanos de Tombstone, el mismísimo Frank Mc. Laury Ravell, ladrón de ganados y caballos, dueño de la imprenta del pueblo y uno de los rapaces con mente más oscura que haya pisado ese suelo. Ravell tomó el dinero y le dijo a Caldera Mc. Queen: - “Jajajaja, como caíste gordito, creías que todo sería para ti pero no, eres un simple mequetrefe, Jajajaja”.

Los dos villanos salieron del bar, Ismael se regresó, se paró al lado del gordito y con saña pisó sus Torontos, Caldera gritó: - “Noooooo, mis Torontos noooo”, Ismael soltó la carcajada diciéndole al gordito: - “aprende a ser villano pequeño bolsa”, Ismael salió caminando arrastrando sus pies. Caldera Mc. Queen empujó la puerta y salió, afuera estaba una carreta parada al frente, dentro de ella se veían algunas personas, se abrió la puerta, adentro se encontraba Flaquito Mc. Grow, con su sombrero de fieltro color Fucsia adornado con flores de papel maché, pantalón negro de cuero ajustado y un gran pañuelo rosado en su cuello, llevaba una margarita en su mano, mientras desojaba la flor lo veía con asco y le decía: - “Ay mi amor, ahora te calas tu peo tu solito, yo me voy con los mios”; a su lado había dos acompañantes “Dan Briquetta” y el Paraquito de la Frontera, el ponzoñoso y escurridizo “Mc. Uribe Sinco Jones”, Ravell e Ismael entregaron el botín al flaquito y montaron sus caballos, una partida de villanos los acompañaban: “Mc. Espoleto”, “Ludwing Koesling” el tirador más veloz del Oeste y echador de plomos, el mismo que rompía carretas en los asedios a otros poblados, “Mc. Sentei Azo” que no paraba de decir: - “el 28, el 28, el 28…”, entre otros.

Los Villanos partieron a gran velocidad riendo a carcajadas, se perdían entre la nube de polvo y el ruido de sus carretas, durante la huida la rueda de la carreta chocó con una piedra dejando caer la escalera para asediar pueblos de Flaquito Mc. Grow y su neceser de joyas robadas en otros pueblo; Caldera Mc. Queen las tomó, detrás de una piedra otro villano lo observaba, un villano de ojos grandes y desorbitados, no era “Frango”, era Mc. Leopoldaud, sonrió y le dejó lo caído para huir luego en su caballo. Los habitantes del pueblo salieron y decidieron tomar justicia atrapando a Caldera Mc. Queen, el comisario del pueblo lo interrogaba para encontrar el escondite de los villanos de la resquebrajada y MUDgrienta camarilla de Malandros. El pueblo salió a buscarlos, se dice que un día de principios de Octubre los encontraron y lograron derrotarlos, devolviendo la paz al lejano Oeste. De Caldera Mc. Queen sólo se sabe que paga condena en el calabozo del pueblo, aún espera los otros 20.000. 

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Capitán de Altura de la Marina Mercante Nacional

Licenciado en Ciencias y Artes Náuticas

Twitter: @henryjavier16


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