Gracias a la imaginación de Adriana Azzi volverán

He tomado la más infausta y nada provocativa decisión de mi vida que me mantiene inerte en terapia intensiva grado dos en la “Clínica Precaria de la Oposición”: debido a que si mi candidato Capriles no gana la elección presidencial el 7-O, recogeré mis trapos sucios metidos dentro del “paquetazo” de la MUD y, además, me tragaré las recomendaciones económicas con bastante sostén que di como –asesor- para mantener un Estado sin piedad dentro del capitalismo brutal en que queríamos convertir de nuevo a la actual República Bolivariana de Venezuela, por la que he luchado a brazos partidos sin descanso en estos meses de campaña electoral y, por lo que me he trasnochado tanto orientándolo a ver si llegábamos a puerto seguro y, como parece ser que no cogeremos el camino del futuro y, que seguiremos en el autobús del pasado con el oponente Chávez timoneando la nave del poder, por lo que tranquilamente me iré para “La Porra” a descansar o, a morir de desencanto que es el mejor camino que me queda al no poder enderezar el rumbo al futuro de la paz neoliberal por el que Henrique ha trillado con sus mentiras solitarias a cualquier hora del día y de la noche: a ver si la mayoría del pueblo mordía el anzuelo de nuestra causa ilusionaria, pero, como todo no está escrito, se abrió una esperanza, un ángel quizás.

Y, es que por los vientos que comienzan a soplar de alguna parte de América a la que, me uno como a una luz de caridad y con buena voluntad de aceptar y compartir como cómplice sin querer ser, lo que afirmó, la pituca: Adriana Azzi, de que Capriles le va a ganar al presidente Chávez sin detalles de conteo, lo que me deja un tatequieto emocionante de alegría reconfortante de que volveremos al poder pronto y, aunque ella no se atrevió a revelar su fuente, se dice por allí, que fue que se comunicó telepáticamente con el espíritu de “María La Bollera” que a la vez se había puesto en contacto con el espíritu de “La Tragavenado” que soñó en el otro mundo de sus sueños sin descanso que le sopló un adeco insepulto que Chávez es derrotable y no quiso soltar cifras, pero que nos mantiene con vida en espera.

El enredo es tal que yo sin querer estoy metido en ese placentero enredo y todo sea por el triunfo de Capriles que, a decir verdad: nos tiene con los moños de la crispación política en el suelo al no poder enderezar la carga acogedora de aceptación en sus discursos nada homogéneo dentro de la didáctica atractiva que atraiga a los indecisos que se metan a cargar nuestras banderas, pero, sabiéndolo como lo sé que Capriles está tirando la casa por la ventana, ofreciendo lo que jamás va a cumplir en su vida política y, habiéndola puesto bien seguido en Miranda cuando buscaba cubanos para echarlos de las misiones y dejaba a ese pueblo sin futuro de vida.

El gran problema que ha invadido a la MUD en estos días: es el desplante que nos tiró el diputado de “cuánto vale un juez”, porque su nombre no lo recuerdo por la misma vaina del contenido del “paquetazo” que reveló se me olvidó y, el desorden que ha cundido allá es tal que Ismael García dijo, que no lo quería ver más ni en pintura y, que en el parlamento lo van chiflar cada vez que intente hablar, aunque, por petición de Guillermo Aveledo, mejor hay que mantenerlo en la ignorancia total sin derecho a réplica antes que Capriles le dé el perdón sin recurso de volver a UNT ya que sus días están contados en las trincheras del poder, por lo que yo no metí mis manos ni a favor ni en contra, ya que hemos sido caimanes del mismo pozo.

Esa angustia que es causal de la pérdida de lo que no se ha tenido, pero se desea a como sea, nos crespa los bellos de la tranquilidad y comenzamos a pedirle “peras al horno” a ver si el sabio maracucho nos auxilia desde su exilio, aunque sea, “con un canto de ballena” que bastante bien le caería a Capriles que, necesita de urgencia de todos para meternos su “paquetazo neoliberal” que nos tiene en ascuas sin vaselina política de compasión por órdenes del imperio que lo domina.

Los días pasan y el tiempo de la elección presidencial se nos encarama encima de tal forma que, Capriles no encuentra a quien más jalarle bolas que le dé el ánimo de llegar con fuerza al 7-O y, sólo le queda esperar que el conteo de votos de adecos, copeyanos, UNT y los pocos de PJ, lo pongan a ganar sin zozobra, aunque sea en Miami.

En cambio a este asesor-político de la derecha venezolana que no ha tenido descanso ni le ha temblado el pulso del odio hacia los chavistas desde que, se formó la MUD, lo que le espera es un entierro sin lágrimas, porque para cantar fraude por Capriles mejor nos metemos en el autobús del olvido sin quedarse a esperar seis años más por otro candidato peor o, igual a Manuel Rosales y a Capriles, también la pondrá, aunque los pollos no se cuentan antes de nacer, mejor me quedo con una de vaqueros.

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