Izquierda MUD: ¿Son o se hacen?

Los izquierdistas de la MUD, ¿son izquierdistas o se hacen? Y los que son de verdad izquierdistas, ¿son ingenuos o se hacen? Estas preguntas rondan por ahí desde que la alianza predecesora de la actual Mesa, la nunca suficientemente recordada Coordinadora Democrática, irrumpió (¡vaya, que en este caso el verbo es muy pertinente!) en el escenario político. Pero últimamente, las interrogantes se han acentuado. Hace poco salió del olvido el exgobernador de Anzoátegui, David De Lima, a advertir que acaba de darse cuenta de que el programa de gobierno de Henrique Capriles Radonski no es otra cosa que un paquetazo neoliberal. ¡Ajá!, entonces, sea usted el juez: ¿este señor es o se hace?

De Lima, quien -pese a su elevada masa corporal- saltó la talanquera hace años, tal vez quiso reforzar la vieja creencia de que los tipos así, gordotes, son buena gente y hasta medio tontos. Le conviene que la gente crea que él se inscribe en esa categoría de la obesidad inocente pues, según parece, cuando fue mandatario regional demostró, muy por el contrario, la velocidad de un Sukhoi y no precisamente por su obra de gobierno.

Bueno, lo cierto es que este señor no había leído el programa suscrito por todos los precandidatos mudistas (excepto Diego Arria, a quien le pareció demasiado light) antes de las primarias. Pero el otro día le pasaron un documento emanado del equipo económico de Capriles, según el cual, al llegar al gobierno, desnacionalizarán el petróleo; eliminarán los subsidios a la vivienda y la cartera hipotecaria obligatoria (y también la agrícola y la turística); privatizarán el sistema de salud, los mercales y los pedevales, liberarán los precios y las tasas de interés... y, en fin, sálvese quien pueda. El dirigente opositor (allí todos son dirigentes, casi nadie es soldado raso), nuevamente a pesar de su voluminosa humanidad, salió corriendo para un canal de TV a denunciar esto, que parecerá una obviedad, pero que mucha gente no lo sabe o se niega a creerlo.

Pese a lo tardío, el alerta es meritorio porque lo hizo antes de las elecciones. Si Capriles ganara o si la Coordinadora-MUD volviese a irrumpir de alguna forma (el verbo, otra vez, sería muy pertinente) en el poder, de seguro veríamos a muchos otros izquierdistas diciendo lo mismo, pero luego de que al pueblo le hayan clavado el paquetazo por el morro del lomo.


En lo que sí es claro que De Lima se pasó de la raya fue en decir que Capriles, contrario a lo que afirman los chavistas, sí sabe hablar coherentemente, pero no lo hace porque debe mantener su programa de gobierno en secreto. ¡Caramba, gordo!, qué manera de defender a un aspirante a la Presidencia: aclarando que no es cretino sino cínico.

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