Me cuesta creerlo

Dime una cosa C Radonski ¿es mamadera de gallo o es verdad?

He seguido con mucha atención la lucha entre Hugo Chávez Frías, actual líder del mundo y C Radonski en sus respectivas campañas en pro de la reelección uno y en busca de la elección el otro. Chávez es un político que calza los guantes perfectos para aplicarle nocaut a cualquier contrincante, sin que esto se vea como un signo de superioridad humana en el combate por la predilección del pueblo. Chávez es un eminente político con todas las herramientas que debe tener un hombre que busque dirigir una nación y desde que el pueblo lo descubrió aquella mañana de febrero con esa dignidad tan peculiar en él, pues lo hizo suyo. Para hacer buena política hay que leer mucho, conocer al pueblo, calcar sus sueños y sus tristezas; Chávez lo ha hecho. Negarle esos al nativo de Barinas es practicar la mediocridad, la envidia y la pequeñez.

En esta oportunidad Chávez enfrenta a un hombre que representa la antítesis a lo que el pueblo ha decidido. Se trata de un hombre que fue diputado de COPEI en el pasado y miembro de esa pléyade de sujetos que conformaron una entelequia llamada el Punto fijismo que asaltaron a Venezuela en toda su extensión y que se hicieron amos del Este caraqueño y de los sitios que ellos mismos comenzaron a llamar “la jai” en toda la nación. Nada nuevo se dice cuando se propaga el negativismo de C Radonski. Un candidato que no refleja el gentilicio del soberano en nada, que pretende hacerlo caer en la trampa de la mentira mediante perversos manejos mediáticos y que imita de mediocre manera la forma de dirigirse a quienes lo escuchan. Por ejemplo entendemos que a un político le interesa que su mensaje vaya de la manera más sublime al que pretende captar para lograr su voto, pero no es obligado que el candidato caiga en la ridiculez y en la ignorancia, la falta de coordinación mental o en creer que en la vida todo es broma.

C. Radonski ¿está utilizando el desconocimiento, la ignorancia, la falta de creatividad, la abulia mental para disfrutar su campaña? ¿O es verdad que no reúne las medidas naturales para ser candidato a la presidencia del país venezolano? Digamos que el pueblo reconoce sus inmensos huecos o lagunas mentales, su lamentable intento de transición a la juventud, creyendo que hablando como un adolescente va a calar entre los votantes o que al mismo tiempo el pueblo lo observa como un monigote del pasado, un espanta pájaro que lo que anhela es recabar algún reconocimiento para un soñado futuro? Todo es posible, pero dan asco sus meditaciones, sus precarias oraciones verbales, da asco su oscurantismo, sobre todo en él que se “siente pavito a los 46 años”

En el pasado macabro de cuando Henry Ramos Allup dormía en su curul del Congreso día y noche y sólo se paraba para pasar por la caja, del adequismo copeyanismo de donde sale él, a cobrar, nunca palpamos a un candidato tan Pedro Harapo, tan picoteado por el germen de la ignorancia, tan sumido en el abandono intelectual. Nunca palpamos a alguien que buscara dirigir el país sometido a la burrada, a la falta de moral y luces, como C. Radonski. Eso es terrible. Andando en el siglo XXI a los pueblos del mundo no les convienen directores analfabetas, asnos, bombillos, eso es peligroso y medieval.

Le escuchamos a C. Radonski ciertas patadas orales que quizás intentan penetrar en el arco sonoro de esta aglomeración humana que de nada saca un chiste, pero no es así: el pueblo que salió del oscurantismo con la Misión Robinson hace pocos años, no confía en los “bichos brutos”: Estas ocurrencias de C. Radonski no han calado y sólo han servido para debilitar su precaria campaña, que además cuenta con un par de ineptos de la comunicación y la política como lo son Briquett y Aveledo ¿qué pretende C. Radonski al exclamar estar suciedades fecales, perdón, orales:“Los europeos no usan desodorante”, “Soy un chocolatito dulce por dentro”, “Me comí una empanada con carne adentro” “Un tipo me dijo; Capriles tienes cara de presidente” entre otras y la última que regurgitó en verdad fue un monumento al desconocimiento de lo elemental para ser llamado racional. Llamó a la sapoara, supuara. Nos gustaría preguntarle ¿es broma o es que en la lujosa mansión donde te reunías con Leopoldo López y Julio Borges a planificar encuentros con adolescentes capitalizados por TFP, no había libros sino pura crema para untar...el pan?

DDA: Por cierto nos escriben para contarnos que C. Radonski llevó el domingo 12 del presente mes como a 2000 personas a Caricuao y después los pobres no sabían como salir del lugar cuando se formó un despelote. Uno estaba preguntando que donde quedaba la plaza Henry Clay…

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Ángel V. Rivas


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