¡Ya la oposición venezolana no hace reír, da pena!

La oposición venezolana o os escuálidos, como popularmente todo el pueblo los conoce, antes provocaba risas por sus continuadas locuras, pero con lo que están haciendo los últimos tiempos, ya no ha para una carcajada, solo penas provocan.

Nada más hay que imaginárselos, nos referimos a ese grupito de copeyanos que constituyen el partido ese cuyo título de nombre dice que lo primero es la justicia, cuando en el fondo todos sabemos que es la misma gente, si los mismos que hace años atrás se escondían o se marchaban a hacer unos retiros bien ocultos, que disfrazaban con el lema Tradición Familia y Propiedad, pero que nada bueno hacían.

Hasta algunas madres iban a los periódicos a quejarse de que a sus hijos adolescentes, la tribu esta de Tradición, Familia y Propiedad se los llevaban, no se sabe con qué cuentos y luego los sometían –que es lo que se sabe- a cierto adoctrinamiento. Nadie sabe cuántos se reunían, ni con quien, ni qué cosa hacían, pero allí en los periódicos de la época están registrados esos reclamos, esas denuncias.
¡Búsquenlas!

Ya mayores, los mismos sujetos que andaban en aquella extraña onda, volvieron a las andadas, pero con un partido y su también extraña forma de crearlo, con dineros del Estado.

¡Y en ese entonces, conspiraron, aunque siempre lo niegan, porque la mentira y el hacerse los locos, forma parte de sus conductas!
Y por las guarimbas se fueron y la tomaron por tirarle piedras a los efectivos de la Guardia Nacional y así sucesivamente. Siempre daban risa porque los actores de esas comedias trágicas que inventaban no pegaban una.

Y seguían en la cómica, cuando se retiraron de la Asamblea Nacional y continuaron con el mismo rol payaseante cuando regresaron supuestamente a hacer política desde sus puestos parlamentaros, donde los que veían por televisión el debate entre los distintos diputados, no salían de su asombro por las loqueras que cometían, loqueras que han quedado grabadas para la posteridad.

Pero las últimas actuaciones han sido las peores, pues son como para la magia interpretativa de un actor de la talla del fallecido Orson Welles y su dramatización en “La guerra de los mundos”, donde narró, de manera muy dramática, que los marcianos habían llegado a la tierra y causó una gran conmoción en millones de personas en Estados Unidos.

Los titulares de ese extraño grupo de Tradición, Familia y Propiedad, han querido hacer lo mismo en Venezuela y así, inventan la prohibición decidida supuestamente por el gobierno revolucionario, de que los soldados no deben ver Globovisión y para eso falsifican un documento y lo montan en una cuenta de Twister, la misma del candidato de oposición, sin que les preocupe en lo más mínimo, con lo cual violan la Ley y reglamentos militares y, sin miramiento alguno, inventan que ese candidato deficiente, es un familiar lejano de Simón Bolívar, el Libertador de América. Como se aprecian, tales locuras no dan risa, ya lo que dan es pena. Esto es igual a lo que dice otro de sus titulares, que él no ve ninguna vivienda que se haya construido, que es mentira.

Como EE.UU. se dio cuenta del poder de los medios de comunicación con aquella actuación hecha por Orson Welles, en 1938, que perturbó a un gentío, ha venido repitiendo la misma receta desde entonces, es decir, mentir, mentir y mentir, que les van


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