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El objetivo general de la Misión Niño Jesús es mejorar de manera significativa la atención a la mujer embarazada, y a los recién nacidos, trabajo que incluye la participación de los consejos comunales.
Para ello el presidente Hugo Chávez aprobó la solicitud de recursos que hizo el vicepresidente del área social, Luis Reyes Reyes, para el inicio de esta misión y su desempeño para el primer semestre del año 2010.
La inversión para infraestructura hospitalaria y ambulatoria en las áreas de ginecobstetricia, pediatría y neonatología a nivel nacional prevé la remodelación de salas de parto, quirófanos, unidades de terapia intensiva neonatales, y salas de hospitalización en diez hospitales tipos III y IV, y 50 ambulatorios urbanos y clínicas populares. Para ello se destinarán 94 millones de bolívares.
Para la dotación del equipo médico y mobiliario requerido para las instituciones que se incorporan a la Misión Niño Jesús, se espera invertir 60 millones de bolívares. Para la adquisición de insumos fármacos, medicinas, material médico quirúrgico y laboratorio, 50 millones de bolívares. Para el pago de recursos humano se prevé 100 millones de bolívares.
También se aprueban recursos, por el orden de 20 millones de bolívares, para el funcionamiento de las Casas de Abrigo.
Explicó el presidente Hugo Chávez que este dinero proviene de la Tesorería Nacional, “son recursos de la Oficina Nacional del Tesoro, son intereses que tenemos depositados en el Banco del Tesoro y que generan recursos con los que hemos creado un fondo para las misiones sociales”.
El plan piloto de la Misión Niño Jesús, iniciado este miércoles en el Hospital General de Guatire, incluye la participación de 61 profesionales de la salud, 53 de ellos son médicos cubanos, y ocho pertenecen al Batallón 51 (médicos egresados de la Escuela Latinoamericana de Medicina).
Veintidós de estos médicos son ginecobstetras, nueve pediatras, cinco especialistas en neonatología, tres anestesiólogos, tres técnicos de anestesiología, tres hemoterapistas, nueve enfermeras neonatólogas, nueve enfermeras obstétricas.
En el plan piloto este ejército de batas blancas atendió 389 partos, de ellos cuatro partos fueron de gemelos.
