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El "radialista mayor" Ignacio López Vigil. | Credito: MinCI |
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Caracas, 19 May.- A juicio del estudioso cubano-peruano José Ignacio López Vigil, los medios alternativos y comunitarios de Venezuela despertaron de un sueño parecido al de la bella durmiente, pero en vez de un beso recibieron un puñetazo.
«Estaba durmiendo, cuando se realizaban congresos de medios comunitarios en América Latina, Venezuela no existía. El puñetazo que despierta a la radio difusión alternativa aquí fue la agresividad y la enorme estupidez de los grandes medios comerciales, que se creyeron los reyes del mambo, los dueños del circo y los dueños de Venezuela», resaltó López Vigil.
«Se creyeron tanto su mentira que el puñetazo mediático que ellos dieron en el año 2002 despertó a la bellísima bella durmiente venezolana», dijo.
López Vigil, radiodifusor apasionado y activista por los medios comunitarios, se encuentra de visita en el país para participar en las jornadas internacionales El derecho ciudadano a informar y estar informado, que lleva a cabo la estación Telesur este fin de semana.
«Venezuela muestra una fantástica salud en los medios comunitarios, pero no basta la cantidad, sino la calidad. Hay que mejorar la calidad, aprender a hacer buena radio y buena televisión, aprender a hacer muy buenos medios para poder competir con los grandes», expresó.
Para el estudioso; Consultor de la UNESCO y Coordinador de Radialistas Apasionadas y Apasionados, centro de producción con sede en Lima, Perú; la libertad de expresión en Venezuela no es un problema.
«Más bien creo que hasta hay demasiada. Yo vivo en Perú, si allá le insultaran o le dijeran al poder ejecutivo o a otros funcionarios las cosas que yo he escuchado aquí, se armaría un lío fenomenal. Aquí el problema no está en la libertad de expresión, sino en que tenemos que serenarnos y darnos cuenta de que ya se acabó el tiempo de que un grupito de ricachones crean que Venezuela es su hacienda, eso se acabó», enfatizó.
«A esos ricachones ni les hablo, ellos no entienden ni con un palo en la cabeza porque les tocaron el bolsillo, pero a los hombres y mujeres del común les digo que aquí se está haciendo una cosa muy linda, a pesar de los errores, y de las sirvenguenzadas, el que tiene pata mete la pata», aseguró.
A juicio de López Vigil, en el país «se está haciendo una revolución muy linda y novedosa y verán que si nos tranquilizamos un poco vamos a tener una Venezuela que va a ser no sólo más justa para los venezolanos, sino un faro de luz para otros países de la patria grande».
En cuanto al derecho a informar y a estar informado, López Vigil citó el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que consagra: «Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión».
Al respecto dijo: «Creo que el artículo no es para los periodistas, es para todo el mundo. Con él estamos amparados con un derecho universal para mujeres, hombres, ancianitos, niños, niñas, discapacitados, y todos. Entonces, cuando un periodista arrogante imagina que ese derecho es sólo para él, está confundiendo el cebo con la manteca. Toda persona tiene el derecho y el deber de recibir buena información y de informar».
López Vigil también realizó comentarios sobre su libro Golpe de Radio, en el cual relata la participación de la Radio Fe y Alegría durante el golpe de Estado de 2002.
«Descubrí una cosa muy linda, que una emisora que hoy día se oye poco, jugó un papel muy determinante en esos tres días horribles que vivió el país venezolano, y cuando había aquel dial oscuro, aquella televisión apagada, Fe y Alegría estaba en el aire transmitiendo la otra campana, las otras voces», explicó.
En ese sentido, sentenció: «En América Latina, desde hace muchos años se han hecho historias fantásticas de radios comunitarias y de radios comerciales también, y esas historias no se suelen escribir, y a mí eso me da mucha rabia, por eso escribí la historia de Radio Venceremos, de El Salvador; la de Radio Minera, de Bolivia, entre otros relatos, y de allí nació esto de Golpe de Radio».
Al respecto de este encuentro organizado por Telesur, donde disertará en la mesa correspondiente a La propiedad social de los medios, López Vigil resaltó que parte de su importancia radica en el grupo homogéneo que conforman los ponentes.
«Le veo muchísima importancia, a pesar de que es un evento de televisión, pero fíjate que hoy día está mezclado todo, vivimos en un mundo multimedial, donde la radio, los textos, las fotos, la televisión, el cine, y todo, está hecho un sancocho», aseguró.
«También depende de que han hecho una convocatoria muy variadita. Han invitado a gente de televisión, naturalmente, pero también intelectuales, comunicólogos, gente de radio, de prensa escrita, de muchos medios, muchos países, muchas sensibilidades, hay un buen balance de mujeres y de hombres, y de los continentes, así que está bonito el conjunto y aquí está la riqueza», apuntó.