29 de enero 2010.-El reconocido periodista y diputado del parlamento venezolano Earle Herrera, advirtió que el diario privado "El Nacional"
insiste en la mentira al no rectificar la falsa noticia publicada este
jueves, sobre la supuesta "Garra de Hierro para reprimir" que
utilizaría la GNB en situaciones de orden público, y consideró que
desde 1998 a la fecha el periódico está siendo usado como arma política
para provocar violencia y derrocar al Gobierno Bolivariano.
"Ellos insisten en la mentira y la violencia, para provocar violencia e instigarla", dijo el conductor del espacio Kiosco Veraz, al ser entrevistado en el programa Dando y Dando, ambos transmitidos por Venezolana de Televisión (VTV).
El profesor Herrera analizó junto a la también periodista y presidenta de VTV,
Tania Díaz, la primera plana del diario este jueves, y la comparó con
la edición de hoy, viernes, en donde el periódico en vez de rectificar
la abierta mentira, publicó la explicación del Coronel Antonio
Benavides Torres, miembro de la GNB, asegurando que el oficial
"justificaba" el uso de la "garra de Hierro".
"Aunque el Coronel explicó (...) El Nacional insiste en la mentira...", señaló Herrera. "Van a seguir en la mentira", advirtió.
"El Nacional es un periódico mentiroso, desde 1998 para acá", sentenció gravemente.
Con respecto a las otroras valiosas caricaturas de Zapata, Herrera
aseguró que desde un tiempo para acá, los llamados Zapatazos también
mienten y ocultan la información real para ofrecer una opinión sesgada.
Relató que en varias oportunidades, Zapata ha publicado caricaturas
que incluso tienen una grave connotación racista. Expresó que esto es
muy lamentable, y le entristece ver que esas caricaturas racistas,
publicadas en una Venezuela mayoritariamente mestiza, las hace
precisamente un mestizo.
No obstante, cree que las últimas caricaturas no las está dibujando
Zapata. "Porque no es su lenguaje, ni creo que haya bajado a tal grado
de decadencia".
También consideró que los Editoriales del diario, que deberían
reflejar la opinión de los directores y dueños, en los últimos años se
han convertido en una manifestación de odio y divisiones. Alertó que el
Editorial de este viernes, que aconsejó no leer por cuestiones de
higiene, se insiste en la supuesta "garra represiva", utilizando
erróneamente un término redundante para tratar de descalificar las
políticas gubernamentales. "A menos que en El Nacional haya cloacas
olorosas", acotó con humor.
Tania Díaz complementó el análisis reflexionando sobre lo que ha
estado haciendo El Nacional: mintiendo, manipulando y atacando mediante
el periódico, con lo cual, a su juicio, "están haciendo uso desleal de
la política a través del medio".
Violaciones de DDHH en El Nacional:
Earle Herrera recordó que fue columnista en ese diario, durante 20
años hasta el 2002, luego del golpe de Estado y el Paro Petrolero,
cuando la directiva decidió cesantearlo junto a otros intelectuales
como Luis Britto García, Roberto Hernández Montoya y Roberto Malaver.
Ni fuimos a la Comisión de Derechos Humanos de la OEA a llorar, ni
nos pagaron lo que nos debían por nuestras columnas, explicó. "Era más
alto el precio de ir a El Nacional que lo que íbamos a cobrar", dijo.
Recordó que la decisión de no denunciar ante la OEA esta grave
violación a la libertad de expresión, perpetrada por Miguel Henrique
Otero y la directiva del diario, fue una medida moral. "Nosotros,
sencillamente, no íbamos a salir con un llantén, como hacen ellos.
Nuestra dignidad como periodistas y columnistas está por encima".
No vale morir por Marcel Granier ni Miguel Henrique Otero:
Earle Herrera también analizó el apoyo dado por la prensa de la
derecha al supuesto movimiento estudiantil opositor, que en los últimos
días ha provocado violencia y caos, dando como resultado la muerte de
dos jóvenes socialistas, concluyendo que es una manipulación mediática
"vil y cobarde".
Dijo que era una forma baja de hacer política, al manipular a estos
estudiantes como si fueran héroes, incitándolos con desinformación
intencionada, publicando supuesta represión policial con armas que
nadie utiliza "y haciendo de los medios una especie de campana de
resonancia para la violencia".
Comparó la situación con la vivida por el movimiento estudiantil
durante la Cuarta República, cuando los estudiantes eran ignorados por
esa prensa que hoy habla de censura.
"Del año 2000 hacia atrás, convocábamos ruedas de prensa y no venía
ningún periodista de ningún medio", recordó, relatando que cuando algo
salía publicado era para calificar a los jóvenes como 'subversivos,
encapuchados y perturbadores del orden público'. "Ésa era la imagen del
estudiante venezolano en estos medios"
"Como los medios están al frente de la guarimba, los sabotajes, los
golpes, hoy quieren retomar ese camino y entran en contradicción con
algún sector de la oposición que se esconde", manifestó, comentando que
esta conducta se explica por el interés de algunos dirigentes de
derecha que están pensando en las elecciones legislativas de septiembre
y no quieren vincularse de manera directa con estas acciones violentas,
pero no la cuestionan.
"Quieren reeditar el mismo guión de 2002", al recordar cómo -en
aquel tiempo- utilizaron a varios sectores como los petroleros y los
empresarios, que luego quemaron, y hoy están utilizando a estudiantes
de centros privados, a niños y mujeres.
"No vale la pena morir por Marcel Granier ni por Miguel Henrique Otero", aconsejó Herrera a los estudiantes opositores.