13 de octubre 2008. - El diario El Nacional, a través de un editorial,
respondió esta mañana las declaraciones del Ministro del Poder Popular
para la Comunicación e Información, Andrés Izarra,
quien el pasado viernes señaló
que “durante mi gestión, y mientras el Presidente de la República
delegue en mí la potestad de administrar los presupuestos del Estado,
los
medios golpistas no contarán con un solo bolívar del pueblo de Venezuela para publicitar la gestión gubernamental”.
Aún cuando el ministro no especificó cuales eran los
"medios golpistas",
el diario El Nacional se dio por aludido y este lunes publicó un
editorial bastante agresivo, donde además de descalificar e insultar al
ministro una y otra vez, dicen que ellos no dejarán de hacer lo que, en
su opinión, es "periodismo independiente". El diario califica además de
"mercenarios del gobierno" a las personas que emiten opiniones en los medios del Estado, de quienes dice que son pagados para opinar.
"¿Qué tal si dejamos de hablar del 'asunto de Miami' o de los
dólares de don Guido Antonini? ¿Qué tal si dejamos de informar sobre la
creciente delincuencia que azota a la gente? ¿Qué tal si silenciamos la
corrupción abismal, la crisis de Pdvsa, el ventajismo oficial, el
Gobierno en pleno en la campaña electoral, violando la Constitución?",
dicen en un fragmento del editorial, dándose por aludidos ante las
palabras del ministro.
El Nacional ha sido ampliamente criticado por dar un excesivo
protagonismo al juicio que se lleva en Estados Unidos sobre el maletín
de Guido Antonini Wilson, poniéndolo por encima de acontecimientos que
afectan al planeta entero, como la crisis económica que se vive en
Estados Unidos y Europa, o los planes de magnicidio contra el
Presidente Chávez,
los cuales ha preferido trivializar o calificar de "cortina de humo".
Por otro lado, determinadas informaciones sobre el caso del maletín no han sido tan resaltadas por El Nacional, tales como
el reclamo que hizo Argentina al embajador estadounidense luego de que el FBI intentara extorsionar a la ex agente aduanal María Luján Telpuk,
ofreciéndole visa y residencia en Estados Unidos a cambio de declarar a favor de ellos.
Pero sectores que simpatizan al gobierno bolivariano también han
criticado a diferentes instituciones públicas, que emiten publicidad a
través de éste y otros diarios antichavistas. Alberto Nolia, moderador
de un programa de VTV, criticó con dureza recientemente al Instituto
Venezolano de Seguros Sociales (IVSS) por pagar millones en publicidad
a El Nacional y El Universal. En el pasado, la Alcaldía Metropolitaba
de Caracas -que no depende del Ejecutivo central- también había sido
criticada por la misma razón.
El ministro Izarra dijo el viernes que los entes públicos que
publicitaron en ese tipo de medios hicieron "un esfuerzo de dialogar,
de tender puentes y de considerar la audiencia que quizás está todavía
viendo esos medios", pero que esa situación cambiaría en el futuro,
pues "es una irresponsabilidad invertir en medios de comunicación que
atentan contra la democracia y en contra de la estabilidad del pueblo
venezolano".
El Nacional, diario que en el pasado era considerado uno de los
máximos ejemplos del buen periodismo en Suramérica -en particular
durante la gestión de Miguel Otero Silva- criticó con fuertes
peyorativos este lunes al ministro del Poder Popular para la
Comunicación e Información, a quien llama "Izarrita", "Zaratustra",
"muy poco inteligente", "Goebels del gobierno" y "pequeño burgués",
entre muchos otros descalificativos.
Insulta a quienes opinan en medios del Estado
El editorial también afirma que "Los dineros del 'pueblo de Venezuela' van a otra parte.
Van a subvencionar con largueza a los mercenarios que reparten insultos en el Canal del Estado. Es Izarrita el que los paga y el que fija cuánto les paga".
No es la primera vez que El Nacional, en uno de sus editoriales,
cae de esa manera. En marzo de 2008 otro editorial del diario
antichavista afirmó que los intelectuales que asistieron al exitoso
Foro contra el Terrorismo Mediático (realizado simultáneamente a una
reunión de la SIP en Caracas, y que la opacó incluso a nivel
internacional)
eran unos "invitados mercenarios pagados con petrodólares".
Peor aún: en su editorial del 14 de octubre de 2002, El Nacional
también descalificó a los partidarios del proceso bolivariano, quienes
el día anterior habían llenado la Av. Bolívar de Caracas en una gran
manifestación. El diario los llamó "
el mismo lumpen de siempre, convertidos en sempiternos pasajeros de autobuses,
con un bollo de pan y una carterita de ron”.
El editorial