Extraña estadistica

Cien por ciento Venezuela

A uno si le pasan cosas...

De esas veces que se pierde el rumbo del control remoto del televisor (si es que a esa vaina se le puede llamar rumbo, pero digamos que me refiero al periplo que generalmente se hace para ver cosas interesantes en el "Huésped Alienante" -como lo llamó mi amnésica y jurásica amiga  Martica Colomina-)... surge esporádicamente la curiosidad de pasearse por la desdicha de canales nacionales que aún tenemos, y  toca percatarse de la muy poca atención que se le presta a la programación, y en esta referencia específica, a la programación dominical de los canales privados por parte de los entes supervisores del asunto... o sea, CONATEL, ejele CONATEL yuju ¿se fueron todos de Semana Santa?, ¿y el resto del año dónde están?, porque con o sin asueto vacacional la programación incumple de diversas formas lo establecido bellamente en las letras que sustentan la Ley RESORTE. Sería maravilloso que todos, como contralores sociales naturales que somos, nos sentáramos los fines de semana para que se den cuenta que los "Domingos de Película" siguen chispeando sangre como siempre...
Antes de llegar al programita que describiré incluyendo las sensaciones que me causó desde lo más profundo de mis vísceras, vi los minutos finales de una nutritiva y pedagógica película gringa donde por enésima vez recreaban el triunfo, valor, dignidad y traumas físicos y psicológicos de los soldados estadounidenses en Vietnam... inevitable es que cuando vemos los cursis reencuentros familiares de los "héroes" asesinos se nos venga como fondo musical el "Don Samuel" de nuestro clarísimo Alí Primera "si sus muchachos regresan a casa, mutilados, medio locos, con aroma a mierda, usted lo arregla todo Don Samuel.... de desempleados le dan carnet y una medalla"... lo cierto es que ellos (y los medios de comunicación cómplices) siguen queriendo mostrar una cara construida magistralmente de aquella realidad con conmovedoras historias donde son mártires heroicos mientras que los demás cumplen con su impuesto papel de escoria malvada e indigna... ya deberían evitar esas peliculitas porque el rumbo de la historia dio un giro de conciencia que nos hace ser menos retretes de lo que quisieran, aunque los medios sigan cumpliendo su tarea de hacer agendas alienantes... Percátense que la realidad del país, extendida a muchas otras realidades del mundo, hace que logremos ser inmunes a las necedades manipuladas en las cuales debemos tenerle lástima a nuestro verdugo de siempre... repito, a uno si le pasan cosas mi corazón...
Después de este estereotipado final "jolibudense" lleno de dantescas escenas de disparos y bombardeos en los cuales los efectos especiales (guenísimos) hacían su trabajo de hacer ver muy verdaderos los chorros de sangre, así como presenciar el apilamiento cual animales de una cantidad inmensa de vietnamitas muertos (conste que eran los 8 y media de la noche)  producto de la satisfactoria victoria de los ojiazules aparentemente perturbados por las escenas de horror que los "enemigos" les hicieron vivir durante la guerra en un país al cual ellos fueron a joder (ya va que me cansé), arranca de uno de los programas más tristes y amarillistas que se hayan hecho en Venezuela en los últimos tiempos... por si fuera poco tiene el tupé de llamarle "CIEN POR CIENTO VENEZUELA"...

Estos Muchachos que producen y conducen este espacio lamentable y destructivo, (por decir lo menos), parecen no haber superado su anhelo patológico de trabajar en "Ocurrió Así", ¿se acuerdan?, si si si si ese, el programa donde se ganaba raiting dependiendo de cuán profunda y extensa era la exhibición de realidades humanas lamentables que terminan siendo un show del que gozan espectadores... pues les diré, que estos talentosos jóvenes casi superan al maestro de sus ideales, porque muestran imágenes en las que parecieran más bien estar disfrutando morbosamente de la situación crítica que algunas personas pueden llegar a padecer... señores de "CIEN POR CIENTO VENEZUELA", en principio cambien la estadística que denomina el espacio... nuestro país no es lo que muestran, y si existiera por lo menos decoro en la forma de abordar las realidades que con pinza ubican para que sea una más terrible que la otra, quizás serviría para aportar algún tipo de ayuda, pero es evidente (y solo hay que ver el programa para corroborar lo que digo), que se busca hurgar en el más asqueante morbo humano mostrando escenas de niños discapacitados (NIÑOS CONATEL, NIÑOS), personas con enfermedades crónicas que les hacen padecer deformidades o anomalías físicas, personas con enfermedades mentales o discapacidad mental de algún tipo, relatos de personas abusadas, imágenes alusivas a la prostitución, transformistas, transexuales (conste que no se trata de mojigatería ni juicios morales superficiales, se trata del horario y de lo impactante de las imágenes accesibles a menores), y repito se llama "CIEN POR CIENTO VENEZUELA"... O sea, en otras palabras, ellos son el reflejo de TOOOOOOOOODO lo que somos y se hace en el país... me parece terrible e irresponsable... no solo por el sesgo que es evidente en el abordaje de la realidad venezolana (pero ya eso es solo una raya más para un tigre), sino por la falta de respeto a la dignidad humana tanto de las personas que son utilizadas y exhibidas para ganar "raiting", como de quienes fungimos como usuarios de un medio que no se preocupa en lo más mínimo por lo la ley que los rige... y es que tampoco hay quien los supervise y los sancione como merecen...

Esta reflexión acerca de un fragmento de programación de uno de los canales privados de nuestro país (TELEVEN para ser más directa), es una muestra de la muy necesaria atención que teniendo a la ley como soporte se debe hacer de las transmisiones en dichos canales y espacios... no me he referido a esta televisora porque sea la única que incumple y abusa, sino por el impacto que me causó la tarea voluntaria que me impuse hacer en sólo 30 minutos. Pero he visto en varias oportunidades como los espacios dramáticos vespertinos ya "tienen escenas de sexo y violencia explícitas no aptas para todo público", los programas tipo "reality show" (que en español podríamos traducirlo "el show de la realidad" al más auténtico estilo amarillista y desconsiderado) que muestran personas que ventilan sus situaciones en conflicto con palabrotas que a veces no son cubiertas con los inocuos piiiiiiiiiiiiiiiiiii, y hasta agarradas a golpes delante de las cámaras en "horario todo usuario", todo escudándose en un manipulada definición de "realidad social" que no abordan ni mejoran, solo la exhiben con un morbo muy parecido al de algunos diarios amarillistas del Zulia a los que solo les falta tener sonido pa ser más patéticos...
Esto que digo, aparte de ser una catarsis incontrolable, espero que se sienta también como una preocupada señal de humo, pues, no creo que sea un secreto a estas alturas de las experiencias vividas (por cierto ya empezó abril, ¿recuerdan?),  que los medios de comunicación social venezolanos son uno de las más poderosos y financiados poderes que actúan como saboteadores de la conciencia y visión  real de nuestro país… y eso lo logran a través de la manipulación y tergiversación de la programación que nos arrojan cual basura (espero que Globovisión no se sienta tan aludida con esta última afirmación ji ji ji ji)...

Hablando en serio, lo que sucede es que nadie supervisa con la atención que se requiere... es solo un asunto de HACER CUMPLIR LA LEY…
La Ley RESORTE es una hermosa concepción... nos encantaría verla en acción.
 

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