Análisis situacional del derecho a la información en el Estado Venezolano

Para llegar a tener una definición concreta de lo que es el derecho a la información, se debería empezar por preguntarle a cada ciudadano cómo interpreta dicho derecho. Ya que, en las última década de la historia contemporánea de Venezuela han ocurrido hechos trascendentales que se orientan como ejemplos para señalar con base que “la información oportuna, veraz e imparcial, sin censura”, no se cumple a cabalidad. Tal empleo de información, se encuentra salvaguardada por la Constitución Bolivariana de Venezuela (1999), donde se alude en el Capítulo III de Los Derechos Civiles, articulo 58:

“La comunicación es libre y plural, y comporta los deberes y responsabilidades que indique la ley. Toda persona tiene derecho a la información oportuna, veraz e imparcial, sin censura, de acuerdo con los principios de esta Constitución, así como a la réplica y rectificación cuando se vea afectada directamente por informaciones inexactas o agraviantes. Los niños, niñas y adolescentes tienen derecho a recibir información adecuada para su desarrollo integral”.

Partiendo de las líneas anteriores, queda al vacío el reflejo de otra incógnita, el por qué no se cumple, (cualquiera que leyera la entrada de este artículo pensaría que en este país no existe un estado de derecho social), categóricamente, no se cumple porque “el derecho a la información” se ve solo en dos y tres canales de televisión, se lee en 2 periódicos nacionales y se escucha en muy pocas emisoras de radio.

La oposición venezolana, que son los medios de comunicación social y no los partidos políticos, han desmenuzado las informaciones como mejor les ha convenido; alarmando, zozobrando, mintiendo y muchas veces burlándose del derecho de la sociedad a ser informados.

Este, podría ser una análisis inédito de la situación que existen en Venezuela en cuanto el derecho a la información, ya que, en libros, artículos, paginas Web, ente otras fuentes, se habla de la libertad de expresión, derecho de opinión, derecho de acceso a la información postulados en los artículos 28 y 143 de la actual Carta Magna, del derecho a la los periodistas a poder informar y una diversidad de ideas, pero no se hace referencia, a lo que en este caso se quiere demostrar.

Antes lo expuesto, el Juez Titular de la Corte de Apelaciones del Estado Zulia, Colmenares Olivar, (2003), expresa en un artículo denominado Análisis del significado del término "Información oportuna, veraz e imparcial, sin censura" que ”desde la perspectiva de lo contradictorio, la adjetivación del derecho a información como oportuna, veraz e imparcial, dejó paso sin duda a una inmensa zona gris marcada por preguntas como: ¿oportuna para quién?, ¿veraz e imparcial a favor de quién?.

Es de suma importancia valorar el argumento presentado por Colmenares Olivar, ya que para Jesse Chacón, ex Ministro de Comunicación e Información dijo en una rueda de prensa publicada en la pagina Web de la Agencia Bolivariana de Noticias, en el 2004 que “los grandes medios de comunicación niegan el derecho a estar informados a los ciudadanos, cuando censuran hechos que según su criterio, no deben ser escuchados ni vistos por los venezolanos".

Adentrando en este contexto se pueden mencionar, los hechos ocurridos entre el 11 y 14 de abril de 2002, donde los medios de comunicación audiovisuales violaron enormemente el derecho a la Información, así lo dictamina Néstor Aponte (2008), “Radio Caracas Televisión, Televen, Venevisión y Globovisión difundían las 24 horas del día imágenes de personas llenas de furia contra el gobierno y particularmente contra el Presidente Chávez. Los medios de comunicación eran quienes convocaban a las concentraciones y a las marchas contra el gobierno, por esta razón captaban la atención de la mayoría de la población.

Una parte de la población seguía obediente y ciegamente las ordenes que se transmitían por los medio de comunicación social. Y daban toda veracidad a la constante marejada de informaciones e imágenes que se transmitían por los mismos; sin corroborar si era cierto o falso.

Para el 11 de abril de 2002 las televisoras convocaron “a la marcha final a Miraflores”. Se decía sin tapujo que era para sacar al Presidente Chávez del poder. Cabe acotar que Miraflores es la sede del poder Ejecutivo, donde sabían se encontraba el Presidente Chávez. Y precisamente, en las calles adyacentes a Miraflores, donde se encontraban por un lado quienes defendían al Presidente y por la otra grupos que participaron de la marcha, franco tiradores comenzaron a asesinar a personas que apoyaban al Presidente y a personas que formaron parte de la marcha; incluso a personas que eran la prensa. Fueron más de 20 los muertos con tiros en la cabeza.

Paralelamente, se transmitían escenas, que después se supo que habían sido grabadas dos días antes, donde militares generales de las distintas fuerzas informaban que estaba ocurriendo una masacre en Miraflores y que ello justificaba un alzamiento militar”.

Continuando con la narración de este suceso, cabe destacar, que de acuerdo a una breve investigación realizada por mi persona; expongo que “los ciudadanos estuvieron en una situación de ausencia de información acerca de lo que ocurría en diversos lugares de la ciudad de Caracas y otros del interior del país. Este hecho constituye una violación al derecho de los ciudadanos al acceso a la información que está contemplado en el Artículo 58 de la Carta Magna y el Artículo 13 de la Convención Americana de Derechos Humanos. Todo ello contribuyó a un colapso en las líneas telefónicas y un sinfín de rumores que afectaron la seguridad de los ciudadanos.

El “gobierno dictatorial“, que logró imponerse, suspendió las transmisiones de la emisora estatal Venezolana de Televisión (VTV) y ello agravó la desinformación de los ciudadanos.

Distintos ejemplos de acontecimientos se dan en relación a esta variable; es el caso de los prisioneros iraquíes que fueron torturados por las tropas norteamericanas, cuyas fotos recibieron un amplio despliegue por Internet y a través de toda la prensa mundial pero en Venezuela, revela Chacón (2004), "Esto pareciera que no es noticia para los medios venezolanos, nos preocupa que hechos de tal trascendencia hayan sido marginados por la gran prensa venezolana, pienso yo que la causa debe ser que los grandes centros de poder de Estados Unidos les impide participar de una manera neutral en el tratamiento imparcial de la información", sentenció Chacón.

Otro de los hechos manejados de manera sesgada por los medios venezolanos, fue el pronunciamiento del Vaticano con relación a la prohibición de utilizar el púlpito para hacer arengas políticas, "esa información tampoco tuvo suficiente eco en la gran prensa del país".

En definitiva, y tomando los hechos anteriores como punto de referencia, sólo basta señalar que el papel de los medios de comunicación en la sociedad venezolana debe someterse a un debate amplio que incluya a todos lo actores responsables.

La libertad de expresión y el derecho a la información son aspectos que deben someterse a un diálogo para construir políticas públicas que garanticen a los ciudadanos un servicio de comunicación plural y que contemple las posibilidades de acceso a ella.

Este análisis, finaliza con una especie de conclusión libre, donde doy la oportunidad a usted (lector), de enumerar sus propias ideas y experiencias en consideración al derecho que tiene como ciudadano de informar y ser informado.

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