Dentro del paquete de leyes habilitantes que en estos momentos
realiza el gobierno, se encuentra la transformación de la Ley de
Telecomunicaciones. La actual, redactada por la CONATEL que presidía el
hoy gobernador Diosdado Cabello y sancionada el 30 de Mayo del 2000 por
el congresillo de Miquilena, fue aplaudida en su momento por Granier,
Cisneros, Ravell y compañía como “un salto hacia el tren de la
globalización” y “la primera ley de este gobierno que apunta en el
sentido correcto”.
La ley vigente tiene 240 artículos, en aquel
momento y a pesar las propuestas de los sectores populares, sólo se
contempló a los medios comunitarios y alternativos en uno de sus
artículos, dejando todo lo que atiende a estos medios en “un
reglamento”.
Es evidente que quienes redactaron la ley,
preocupados por la “apertura a las inversiones”, entendían a los medios
comunitarios como un fenómeno marginal que no debía ser atendido por
una Ley de telecomunicaciones “del primer mundo”; se asumieron las
telecomunicaciones como “materia de interés general” y no como un
servicio público, trampa del neolibelarismo que da el marco para asumir
la comunicación como un negocio.
Pero la realidad es terca y
estamos en revolución. Ocho años después, los medios comunitarios se
multiplican por todo el país. De las pocas radios, televisoras y
páginas Web que teníamos para dar la batalla cuando el golpe de abril
de 2002, nos hemos transformado en cientos de colectivos que emergen en
cualquier lugar de la patria donde halla pueblo organizado.
En
ese marco de avance y entendiendo la importancia estratégica de la
nueva Ley de Telecomunicaciones, actualmente en discusión, la ANMCLA
propone al movimiento popular y al gobierno bolivariano:
1. Que
el Sistema público de comunicación, ni estatal ni privado, en manos de
las comunidades populares, forme parte estructural de la Ley de
Telecomunicaciones. Nos parece una trampa que nos dispongamos los
medios comunitarios a discutir sólo un reglamento dejándole al Estado,
al capital privado nacional y a las trasnacionales el contenido de la
ley, que es el instrumento que puede permitir el inicio de la
administración socialista del espectro radioeléctrico.
2. Exigir
que al menos el 33, 3 % del espectro radioeléctrico (un tercio) de
todos los venezolanos sea para los medios comunitarios y alternativos,
es decir para el Sistema Público de Comunicación en Manos de las
Comunidades Populares. Si vamos a dividir lo que es de todos, con el
Estado y el capital privado, es simplemente justicia que un tercio
quede en las manos del pueblo y es el inicio de la administración
socialista del espectro radioeléctrico.
3. Proponer que al menos
el 33, 3% de las pautas publicitarias del Estado, por ley, sean
transmitidas a través de los medios comunitarios. De esta manera y, sin
generar ningún gasto adicional al presupuesto, se financiaría la
sostenibilidad de los medios comunitarios. Es inadmisible a estas
alturas del proceso que la mayoría del dinero de la publicidad del
gobierno financie a quienes llevan años luchando por derrocarlo.
4.
Que la Ley disponga la creación de un fondo, financiado con un
porcentaje del impuesto que pagan las trasnacionales de comunicación y
otros entes relacionados con la comunicación, que financie la
construcción de las plataformas de lucha del sistema y la
infraestructura de los medios. Este fondo, similar al Fondo de
Responsabilidad Social, sería gestionado por las comunidades.
5.
Que la instancia que habilite la señal de los medios comunitarios sea
cogestionada con delegados de las organizaciones sociales. No puede
seguir quedando en manos de uno o dos funcionarios esa responsabilidad.
6.
Declararnos en asamblea permanente de todos los colectivos a nivel
nacional, con el fin de profundizar las propuestas hacia la nueva Ley
de Telecomunicaciones. Existen numerosos artículos en la ley actual que
son contradictorios con el concepto de soberanía y con el desarrollo de
un modelo socialista.
7. Convocar a una marcha nacional donde
llevaremos nuestras propuestas al gobierno nacional, desde el principio
que la movilización es esencial para la victoria en las luchas
populares.
¡Por un Sistema Público de Comunicaciones en manos de las comunidades en lucha!
ANMCLA
Marzo - 2008.