La comunicación ecológica debe partir desde lo teórico

Se dice que la comunicación es la acción y el efecto que se produce, mediante la cual se hace participar a un individuo o a un organismo de las experiencias y estímulos que surgen del entorno de otra persona o de un sistema, utilizando los elementos que tienen en común.

En otros términos, se trata de la transmisión y percepción de un mensaje entre un emisor y un receptor mediante un código que ambos conocen.

En los seres humanos existe una multitud de modos en como uno debe comunicarse que en las sociedades modernas se complejizan cada vez más. Cada parte de los sistemas sociales se definen por sus funciones y se unen con las demás a través de las interacciones.

La comunicación tiene como objeto esas interacciones que pueden ser de diferentes tipo e identidad. El ser humano se sitúa en un entorno natural, que le es dado, y el artificial es cuando el hombre trata de superponer a lo habitual.

Los estímulos naturales o fenómenos de naturaleza física, proveniente del mundo originario en general da señales clara que estamos hablando de una verdadera comunicación ecológica, la cual nos permite estar en contacto con otros seres vivos permitiéndonos gozar de sus experiencias y por ende aprender de ellas.

Se trata de establecer una relación inter-personal, donde el emisor y el receptor establezcan una relación comunicacional, donde no existan ataduras tecnificadas que vulnere los canales naturales del individuo para ejercer una comunicación normal.

Pero no solo podemos enfocarnos en esta forma de comunicación, pues es necesario explorar otras vías que faciliten este proceso, siempre y cuando no se rompa este esquema planteado al principio de este escrito.

Es difícil comprender, sobre todo para aquellos que nos aferramos en construir una verdadera y variada comunicación ecológica, que necesitamos de implementos tecnológicos para facilitar la transmisión y recepción de mensajes, pero siempre permanece la amenaza de daños colaterales como lo es la afectación auditivas-sonoras y a nivel audiovisual en los seres que manipulan y están expuestos a todos estos aparatajes.

Por ejemplo una comunicación por teléfono acrecientan estas afectaciones arriba mencionadas, pues allí se refleja un tipo de comunicación bidireccional u horizontal, donde el emisor y el receptor intercambian alternamente sus papeles. Sin duda se pueden manejar ambos términos, de igual forma tiene la misma consecuencia perjudicial desde el punto de vista ecológico.

De igual forma, también se establece la unidireccionalidad donde los mensajes son siempre emitidos por el emisor, mientras que el receptor asume un papel pasivo y por ende estará condenado a estar dependiendo de la cajita chica que se encuentra en las salas de sus hogares. El televisor la cual es como una droga que se enchufa y cuyo objetivo es mantener a los televidentes idiotizados.

Pero el problema vas mas allá de manipular al receptor por medios de mensajes sesgados y manipulados, pues se trata de la salud sonora, audiovisual y sobre todo de actitud que pueda adoptar la sociedad presta a ser frágil ante estos obstáculo que no permitan ejercer una comunicación ampliamente ecológica.

Los medios aparecen como instrumento consecuente para la disolución de la comunicación personal. El sometimiento a través de la tecnología y cultural del Tercer Mundo se corresponde con la colonización de la vida cotidiana, mediante el cambio en la disposición perceptiva, provocado por las estructuras de estas instituciones de información conducidas por sociedades altamente desarrolladas.

La ecología de la comunicación pretende inquirir hasta qué punto pueden crearse comunidades en donde la naturaleza aparezca como un medio propio, la cual el ser humano se sienta a gusto.

Es indispensable ir pensando en la recreación de un universo comunicacional intacto, apropiado a la naturaleza humana, esto es, de espacios individuales de acción y experiencia, de tejidos interpersonales de contacto y, por ende, de comunicación.

Pues, para cumplir este propósito debe establecerse un pensamiento crítico, además una visión descentralizadora, cuando el proceso comunicacional se ve limitado en cuanto a barreras sociales, ideológicas y políticas promovidos por los medios de difusión.

Las comunidades deben tomar conciencia y asumir definitivamente responsabilidades con relación a su entorno comunicacional, este aspecto se implementa por medio de la educación que los padres puedan inculcarle a sus hijos para una coexistencia entre ambas modalidades comunicativa, desde el punto de vista natural y tecnificada.

Sin interés a que este artículo se preste a parcialidades es importante mencionar lo siguiente: La comunicación debe optimizarse técnicamente. Pero el dominio de los procesos comunicativos debe ser racional, desde el punto de vista técnico-económica la cual no acarrearía consecuencias mayores.

Existen diversos ejemplo en como la tecnología ha invadido el sistema natural de poder comunicarse: La perspectiva macro-comunicacional estudia cómo incide la técnica como un todo. Así, por ejemplo, puede afirmarse que la natural vinculación espacio-temporal de la indagación humana se disuelve con algunos sistemas tecnológicos el teléfono suprime el lugar y el contestador el tiempo.

Del mismo modo, la representación micro analiza los efectos de la técnica en los elementos de un proceso específico de comunicación. Se trata, pues, de la relación entre la técnica y los elementos estructurales tiempo, espacio, actores emisor-receptor, productor-consumidor, medio, mensaje; así como la relación entre la técnica y los elementos funcionales de los procesos que transmiten señales e informaciones establecen relaciones y crean comunidad.

La ecología de la comunicación trata de orientar a que estas posiciones no prosperen sobre todo haciendo alusión a la primera, debido en que se trata de las consecuencias que se derivan de las intervenciones tecnológicas de la comunicación con respecto a los seres humanos.

Pero, seria justo y necesario reflexionar si la relación comunicación tecnificada-ser humano amplía o restringe la libertad, si favorece o perjudica la salud, la capacidad epistemológica, social, comunicativa, si reduce o prolonga la infancia y si alivia o instruye los sentidos.

La comunicación ecológica debe considerar relaciones para crear comunidad e incluso medio propio: informativo, relacional y medioambiental partiendo desde lo teórico. De igual forma este proceso envuelve atención, sinceridad recíproca, confianza, y surge del respeto igualitario hacia el que tenemos al lado.

Existen razones para aplicar y desarrollar un modelo ecológico de la cultura y de la comunicación como un proceso, es decir, como una relación dispuesta entre los seres humanos que regulan y diseñan el mercado tecnológico y los efectos que tienen en la sociedad, teniendo en cuenta el cuidado que se debe tener ante estos aparatajes. No permitiendo que afecte el aspecto ambiental desde lo comunicacional.

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