La TDA en Venezuela y la integración Sur-Sur

Hace un tiempo fui invitado a un programa de Venezolana de Televisión que llevaba por nombre También es Noticia, conducido por Siary Rodríguez. La excelente periodista me preguntó qué recomendación me gustaría aportar al debate de las concesiones del espectro radioléctrico del pueblo venezolano.

Le respondí que había que debatir y legislar acerca de la Televisión Digital Terrestre debido a que a nivel global la tendencia que se estaba consolidando era la del apagón analógico.

En aquella época se armó una alharaca acerca de un par de transmisores que usaba un canal de TV que había recibido su concesión en tiempos de la dictadura perejimenista. Hoy día, en pleno siglo XXI, lucen totalmente obsoletos. Ya pasadas las aguas tenemos claro que lo que se quería era crear un escándalo, sin tomar en cuenta la obsolescencia de esos equipos.

Efectivamente, hoy en día, notamos que dentro de Mercosur se produjo ese debate y se ha llegado a formular acuerdos para adoptar la norma japonesa. De este modo, lo procedente es la producción de los decodificadores dentro de cadenas productivas en fábricas de Argentina, Brasil, Uruguay y Venezuela. Esa producción encuadra dentro de la transferencia tecnológica, la complementariedad y las propuestas incorporadas por el presidente Hugo Rafael Chávez Frías al programa de la Patria 2013-2019.

Ya en Venezuela hemos dados pasos de vanguardia al contar con el apoyo tanto de empresarios privados, como de alianzas productivas, por ejemplo con Haier, y las empresas de producción social.

Otro aspecto a considerar se refiere a la Producción de Contenidos. Como es sabido la Televisión Digital Abierta en Venezuela permitirá multiplicar la cantidad de canales. Aram Aharonian propuso hace tiempo una Fábrica Latinoamericana de Contenidos. De esa manera se cumpliría el anhelo de liberarnos de la dependencia, los falsos valores, las narco-novelas y la publicidad apabullante que fomenta expectativas no acordes con las verdaderas necesidades de la humanidad.

En nuestro país, un Sistema Bolivariano de Comunicación e Información ampliaría el rango de participación popular, no solamente a la producción de quienes actualmente forman parte del Sistema Nacional de Medios Públicos, sino también a la calle, el campo, la esquina, el barrio. Comunicadores populares, agricultores, deportistas, creadores, cantautores y cantautoras, la comunicación alternativa, medios comunitarios, consejos comunales, comunas. El reto de democratizar la comunicación más allá de los oligopolios a los cuales se restringía el uso del espectro radioeléctrico será la manera de garantizar una mayor inclusión y tomar el pulso de las necesidades del pueblo. Los comunicadores sociales comprometidos con la Patria Grande que soñó el Libertador Simón Bolívar vamos a tener una guía para la acción y para construir mensajes que aporten a la solución de los problemas, así como a la integración Latinoamericana y Sur-Sur.

[email protected]

Lic. en Comunicación Social
Tesista de especialización en políticas públicas
Tesista de maestria en integración regional

Esta nota ha sido leída aproximadamente 1510 veces.

Comparte en las redes sociales