Viraje del Sistema Nacional de Medios Públicos permitirá

Visibilización del chavismo indignado

El Foro “Comunicación y Revolución: Desafíos de la Nueva Etapa” encabezado por el ministro Ernesto Villegas y seguido por Chávez, quien mandó a no interrumpir la transmisión en vivo, que hacía VTV, puso sobre el tapete un asunto clave de la libertad de expresión revolucionaria.
Son esos eventos los que nos reconcilian con las esperanzas de ver avanzar el planteamiento socialista sin dejarse engullir por el Estado burgués, ineficiente y burocrático.

Equilibrar la difusión de la obra gubernamental con la divulgación del sentimiento popular parece que puede ser la nueva tendencia comunicadora que le ponga término a la caja de resonancia de los medios privados presente en algunos programas de VTV, mientras incomprensiblemente se silencia, en todo el sistema, cualquier reclamo social a causa de una paranoia antichavista que ha degenerado en una lamentable caza de brujas macarthista.

Pudimos escuchar en el foro la palabra irreverente, solidaria y revolucionaria de Rosaura Marcos, cuya voz esta vez no fue silenciada por VTV tal cual lo hizo este canal hace apenas quince días. Ese hecho excluyente lo presenciamos cuando la acompañamos al canal junto a un nutrido grupo de chavistas para denunciar el acoso y la represión que, en ese momento, se estaba produciendo ilegalmente contra los hermanos Yukpa con el respaldo de efectivos del Fuerte Macoa. Aquella denuncia censurada para no salir al aire ponía en evidencia la desobediencia del ejército a órdenes presidenciales. Esto ocurre por la contradicción dialéctica existente entre el Estado burgués, burocrático, ineficiente y corrupto vs la insurgencia del poder popular que está abriéndose paso hacia el nuevo Estado socialista.

En el Foro se planteó con claridad la necesidad de una política comunicacional que tome en cuenta la problemática que los sectores populares excluidos y marginados reclaman equilibrándola con la imprescindible información de la obra de gobierno. En verdad resulta infecunda la monotemática publicidad repetida hasta el cansancio del hombre y de la mujer humilde, con sus hijos, recibiendo beneficios, mostrándose agradecidos y dando gracias a Dios. El acto comunicacional se queda en un instrumento de propaganda sin el debido contenido ideo-político. Habría que hacer un inmenso esfuerzo por cambiar la idea del Estado Benefactor por la de Estado Socialista y nuestros comunicadores, si ese es el objetivo buscado, tienen suficiente creatividad para lograrlo.

Nunca en esto 14 años de revolución bolivariana un ministro de Chávez había sido recibido con las tantas expectativas y no está, hasta ahora, defraudando a su audiencia. De seguir así habría comenzado la etapa de la comunicación en revolución.


El autor es: Profesor Universitario Jubilado de la UPEL

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Sergio Briceño García


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