TeleSUR _ 10/07/07 - En conferencia de prensa ofrecida este
lunes en Bogotá, en el marco de la programación cultural de “Capital
Mundial del Libro 2007”, el premio Nobel de Literatura 1998, José
Saramago, aseguró que "el problema de Colombia no tiene una solución
militar" y llamó a la sociedad colombiana a ''que no sea simplemente
espectadora, para salir de esta pesadilla que amenaza tardar mucho más”.
Desde
el teatro Jorge Eliécer Gaitán de Bogotá, el premio Nobel de
Literatura, José Saramago, afirmó este lunes que "hay algo de
monstruoso" en el conflicto colombiano, y recomendó a la sociedad de
ese país encontrar una salida a "esa llaga" que los azota desde hace
medio siglo.
"El problema de Colombia no tiene una solución militar; son 50 años, dos generaciones, bajo la violencia", aseguró.
Saramago
emitió las declaraciones durante una conferencia de prensa enmarcada en
la programación cultural de "Bogotá, Capital Mundial del Libro 2007",
evento que contempla una conferencia del Nobel portugués junto a la
escritora colombiana Laura Restrepo, premio Alfaguara 2004.
El poeta y escritor, autor de Ensayo sobre la
ceguera, insistió que la sociedad colombiana no puede permanecer
"simplemente espectadora" del conflicto y que debe asumir un mayor
protagonismo para "detener la pesadilla que amenaza tardar mucho más",
aunque no precisó cómo.
Por otra parte, Saramago criticó las formas de
democracia que se limitan a convocar elecciones tras elecciones, y
resaltó que en muchos países "la vida está determinada y regida por
organismos que, como el Fondo Monetario Internacional y el Banco
Mundial, no son democráticos".
Tras asegurar que la globalización es "incompatible"
con el respeto a los derechos humanos, el Nobel luso aseveró que
Estados Unidos pretende, desde finales del siglo XIX, dominar a todo el
mundo, "y desde entonces se ha ido encaminando hacia ello, como
muestran sus intervenciones a lo largo de muchas décadas en otras
naciones".
La elección de Bogotá como "Capital Mundial del
Libro 2007", primer país latinoamericano en obtener la distinción,
estuvo a cargo de la Organización de las Naciones Unidas para la
Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).