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Gordon Brown, Primer Ministro de Gran Bretaña | Credito: Agencias |
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Londres. El primer ministro británico, Gordon Brown, se comprometió este martes a renunciar al derecho de llevar el país a guerra y a designar funcionarios públicos, como parte del plan de reformas constitucionales presentado en su primera sesión ante el Parlamento.
“En la cuestión delicada de la paz y la guerra, dependerá de la Cámara de los Comunes tomar la decisión”, dijo Brown al comprometerse al limitar los poderes de su cargo en esa y varias áreas más, de acuerdo con la BBC.
Precisó que también transferirá o limitará los poderes del primer ministro y del Ejecutivo en lo referente a la petición o llamados a disolver el Parlamento, ratificar tratados internacionales y hacer nombramientos públicos claves.
De esta manera, la decisión de llevar a Reino Unido a la guerra, así como los nombramientos de cargos públicos oficiales, como los de gobernador del Banco de Inglaterra y el de jefe de inspección de prisiones, serán hechos por el Parlamento.
Señaló asimismo que, como parte de su plan de reformas, será reconsiderado también su papel en la designación de arzobispos y jueces, además de que en el futuro, el fiscal general no tomará decisiones para procesar a menos que se lo pida seguridad nacional.
Al revelar sus propuestas, que han sido consideradas otro de sus esfuerzos por distanciarse del gobierno de su antecesor, Anthony Blair, Brown las calificó como un “acuerdo constitucional” para asegurar que el gobierno será un “mejor servidor del pueblo”.