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El proyecto de ley que reforma el sistema financiero fue promovido por el Gobierno del presidente Rafael Correa | Credito: Telesur |
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Pese a la campaña mediática desatada por la banca privada y sectores empresariales en Ecuador, para sembrar miedo en torno a la “Ley de Justicia Financiera”, el parlamento de ese país aprobó el proyecto que busca proteger a los ciudadanos de los intereses desmedidos de los banqueros, según asegura Quito.
El Congreso de Ecuador aprobó este jueves el proyecto de Ley de Regulación al Costo Máximo Efectivo del Crédito, que reforma y abre el sistema financiero de ese país a la banca internacional, reduce las tasas de interés y elimina las comisiones de los créditos, en mayor beneficio de la población.
El proyecto fue aprobado con inclusión de algunas modificaciones a la propuesta original hecha por el Ejecutivo y que deberá pasar por las manos del presidente Rafael Correa para aprobarla o vetarla.
Sin embargo, las primeras impresiones de su Gobierno, vislumbran el apoyo a la propuesta. El ministro de Economía de ese país, Ricardo Patiño, catalogó el proyecto como un avance importante.
"Si la población de Ecuador no va a ser tan vejada como antes, es un importante avance no para afectar al sistema financiero, sino para regularlo y para que la gente no se sienta afectada", declaró Patiño.
Conocida también como la Ley de Justicia Financiera, la iniciativa "transparentará el sistema dejando atrás la confusión por las tasas de interés y las comisiones onerosas por el servicio", explicó el diputado Jorge Sánchez, de la Comisión Tributaria del Congreso.
El diputado adelantó que a través de la normativa, Ecuador promoverá el ingreso de la banca internacional y se fijará un techo para las tasas de interés, lo cual beneficiará a todo el pueblo ecuatoriano.
También contempla para el sistema financiero, un fondo de liquidez que permita enfrentar eventuales crisis en el sector. Este fondo será manejado por la Junta Bancaria, mientras las tasas de interés estarán bajo control del Banco Central.
La banca privada y los sectores empresariales en Ecuador, han expresado su rechazo al proyecto alegando que podría generar una crisis en el sistema financiero, lo que ha sido desestimado por el Gobierno.
Otra de las bondades de la ley, es que propiciará facilidades de crédito a agricultores, ganaderos y pequeños empresarios.