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El presidente de Ecuador, Rafael Correa |
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Quito, 9 jun (PL) El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, reclamó hoy el apoyo de la ciudadanía para acabar con la explotación financiera y el poder de la banca privada en el país.
"Necesitamos del apoyo de la ciudadanía y del Congreso nacional", resaltó Correa tras advertir sobre una posible compra de conciencias en el Parlamento por parte de ciertos banqueros.
En su alocución de cada sábado, realizada en esta ocasión desde el cantón Pujilí, en la provincia de Cotopaxi, alertó que "aquí hay poderosos intereses en juego y alertó a los legisladores a no jugar con la paciencia popular".
Puntualizó que se reunió ayer por primera vez con un grupo de congresistas para explicar la esencia de esa legislación y lo hará también con el presidente del Parlamento, Jorge Cevallos.
El mandatario señaló que la ley, enviada la semana pasada al Parlamento, persigue imponer tasas de interés máximas segmentadas, que se eliminen las comisiones y se regulen los servicios.
Aclaró que estas atribuciones estarán a cargo de la Junta Bancaria, una institución creada desde hace años y que anteriormente era controlada por el sector financiero.
Ahora que no tienen el control de la Junta, se oponen a todo, pues "saben que (con esa ley) se les acabo la fiesta, que ya no son dueños del país y están que tiemblan", aseveró.
Correa recalcó que esta es una legislación necesaria, de carácter urgente, porque este abuso de cierta banca está haciendo quebrar a la economía nacional.
Alertó sobre una millonaria campaña emprendida por grupos financieros, a través de los medios de comunicación, en busca de evitar la aprobación de esa resolución.
"Sepan ustedes a quien creerles; a los banqueros que nos quebraron hace siete años o a un gobierno ciudadano, que lo que busca es que no nos exploten más", aseveró.
¿Por qué no protestaron (los banqueros) con el sabotaje bancario de 1999?, se preguntó al señalar que ahora hay una ley en defensa de la ciudadanía y por eso saltan y la critican.
El jefe de Estado desechó las amenazas de quiebras de cooperativas de prestamos y otras entidades, y recalcó que esas instituciones recibirán menos ganancias.
"Nadie va a quebrar, lo que si van a ganar menos, indicó al recordar que la banca obtuvo el pasado año beneficios por 240 millones de dólares.