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Credito: PL |
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Bagdad, 20 may (PL) Este fin de semana fue el segundo más sangriento en lo que va de año para el ejército de Estados Unidos en Iraq, tras la confirmación hoy de la muerte de 15 efectivos en total.
A las siete víctimas fatales del viernes se suman seis que murieron el sábado al chocar con una carga explosiva en una carretera en el oeste de esta capital y la de otros dos que cayeron en sendos combates con la resistencia en Qadisiyah y al sur de Babil.
Este domingo un soldado surcoreano fue hallado muerto en un campo de tiro en la base militar de Irbil, al norte de Iraq, la primera baja que sufren las tropas de ese país acantonadas aquí, anunciaron fuentes militares.
Durante este mes las fuerzas ocupación perdieron 75 hombres, de ellos 71 son estadounidenses, dos europeos y dos de otras nacionalidades, de acuerdo con estadísticas oficiales.
La misma fuente da cuenta del deceso de tres mil 422 norteamericanos desde el comienzo de la invasión y posterior ocupación de Iraq en marzo de 2003.
En tanto el centro de Bagdad se estremeció tras dos atentados, informaron fuentes de seguridad.
El primero fue el estallido de un coche bomba cerca de una gasolinera en las inmediaciones del Ministerio del Interior, que causó la muerte de dos personas y una decena de heridos.
La segunda explosión, frente a una mezquita en Al Zahraa, dejó siete victimas mortales y daños en el templo y las edificaciones aledañas.
Ataques con coches bomba y explosivos se reportaron en otras regiones del país, las más intensas en la provincia de Diyala, convertida en los últimos meses en bastión de la resistencia en el país.
El mando conjunto iraquí-estadounidense intensificó los registros y detenciones de personas en los barrios de la capital y sus alrededores como parte del plan de seguridad.
La Conferencia del Pueblo de Iraq calificó hoy esas operaciones de bárbaras y las comparó con las de los escuadrones de la muerte e instó al gobierno a detenerlas.