Bogotá.- El presidente colombiano que tiene “toda la confianza” en la “contextura moral del vicepresidente y de mis compañeros integrantes del gobierno” y aseguró que mirará el proceso de confesión de los delitos de los paramilitares con “toda tranquilidad, como reacción a las revelaciones que hiciera el desmovilizado jefe de los para militares, Salvatore Mancuso, ante la fiscalía en las cuales aseguró que sostuvo reuniones con altos políticos del actual gobierno y miembros de las fuerzas de seguridad.
El ex para militar-ultraderechista afirmó, en el marco de una audiencia judicial, que en el pasado el vicepresidente Francisco Santos le propuso crear el Bloque Capital de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) para contrarrestar las acciones de los grupos rebeldes en Bogotá y que el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, le pidió ayuda para derrocar el mandato del ex presidente Ernesto Samper (1994-1998).
“El señor vicepresidente le ha contado en varias ocasiones a través de los medios las reuniones que él tuvo con estos grupos en su condición de periodista y el ministro de Defensa también se ha referido a estos encuentros”, declaró Uribe a Radio Caracol.
Uribe indicó que tiene “toda la confianza” en la “contextura moral del vicepresidente y de mis compañeros integrantes del gobierno” y aseguró que mirará el proceso de confesión de los delitos de los paramilitares con “toda tranquilidad, defendiendo que se diga la verdad”.
El mandatario afirmó que defenderá la gestión y acciones del vicepresidente y su gabinete presidencial como lo hizo en el pasado con el ex director del servicio secreto (DAS), Jorge Noguera, de quien declaró “sigue confiando en que pueda explicar su inocencia” ante la justicia, pese a la investigación que le realiza la Fiscalía por nexos con paramilitares.
“Hace una semana los paramilitares me pidieron que se partiera la verdad en dos. Que a los fiscales se les dijera la verdad sobre los crímenes y que la verdad sobre personas involucradas se comunicara a la Iglesia Católica a título de secreto de confesión, mi respuesta fue que no, porque hay que saber la verdad (…) el cumplimiento de la ley me obliga a correr cualquier riesgo, pero hay que cumplir con ella”, agregó.
Mancuso reanudó ayer la audiencia que se desarrolla para confesar sus delitos en la ciudad colombiana de Medellín (noroeste) en medio de una protesta que familiares de las víctimas realizaron para exigirle que confiese toda la verdad sobre sus crímenes.
Además de las denuncias sobre los encuentros que sostuvo con el vicepresidente y el ministro de Defensa, el ex ultraderechista afirmó que tres ex altos mandos militares apoyaron la actuación de las desarmadas AUC y confesó que fue entrenado por el Ejército para combatir a la guerrilla.
El líder de extrema derecha comenzó a rendir cuenta por los delitos que cometió cuando dirigió a los grupos paramilitares desde el pasado 19 de diciembre.
En sus declaraciones ha revelado, entre otros aspectos, que participó en unos 87 hechos criminales, entre ellos masacres, secuestros y tráfico de armas y que ordenó la muerte de unas 436 personas.
Mancuso, hijo de un inmigrante italiano, se desmovilizó en diciembre de 2004 en una zona fronteriza con Venezuela, donde operó el Bloque Catatumbo de las AUC.
Las AUC iniciaron el 1 de julio de 2004 negociaciones de paz con el gobierno del presidente Álvaro Uribe, en el marco de las cuales se desarmaron unos 31.000 hombres. Aún queda una escuadrilla disidente de los paramilitares.
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La fuente original de este documento es: Venezolana de Televisión (http://www.vtv.gov.ve)