La seguridad, la deuda pública, la lucha contra el desempleo, el crecimiento económico, la Constitución europea, cuyo proceso de ratificación fue paralizado por Francia y Holanda en 2005, y la futura adhesión de Turquía al bloque de los 27 países europeos fueron algunos de los temas abordados los los aspirantes a la silla presidencial de París.
Los candidatos a la presidencia de Francia, el conservador Nicolas Sarkozy y la socialista Ségolene Royal, se enfrentaron cara a cara este miércoles en un debate televisado en el que plantearon visiones encontradas, presentaron sus argumentos, levantaron la voz, se interrumpieron en ocasiones y no escatimaron los comentarios irónicos.
La lucha contra la delincuencia abrió el debate, en el que Sarkozy subrayó los resultados positivos de sus cuatro años pasados en el ministerio de Interior y Royal le acusó de ser el responsable del aumento de los actos de violencia en los últimos años.
Uno de los temas más polémicos del encuentro, fue la Constitución europea, cuyo proceso de ratificación fue paralizado por Francia y Holanda en 2005.
"Quiero que Francia regrese a la mesa europea (...) Deseo consultar a los franceses cuando llegue el momento para que un nuevo tratado entre en vigor", manifestó la socialista Royal.
Para la aspirante presidencial, los franceses dijeron "no" al proyecto de Constitución europea en 2005, porque no se sentían "lo bastante protegidos" frente a las deslocalizaciones de empresas o el desempleo.
Sarkozy, por su parte contradijo a su rival, al asegurar que no hay que convocar un nuevo referéndum sobre la Constitución europea porque "los franceses dijeron no y seguirán diciendo no".
Adhesión de Turquía a la UE
En cuanto a la posible adhesión de Turquía quien inició en octubre de 2005 las negociaciones para entrar en la UE, Sarkozy se mostró totalmente "opuesto" a la posibilidad de que el país turco forme parte de los 27.
"Creo que hay que parar la ampliación de la Unión Europea (UE) mientras no votemos nuevas instituciones", declaró Sarkozy, para quien "la ampliación de la UE sin límites sería la muerte de Europa".
Por su parte, Royal le recordó que el actual presidente francés, el conservador Jacques Chirac, había dejado claro que cualquier futura adhesión al bloque será objeto de un referéndum.
"Pero creo que hay que hacer una pausa (en las adhesiones). Es verdad que hay un proceso de negociación abierto (...) y no creo que cerrar la puerta a un gran país sea una buena política", declaró.
Las promesas estuvieron a la orden de día.
"Seré un presidente que se comprometerá a obtener resultados y que asume sus responsabilidades. Hablaré francamente a los franceses y la República será irreprochable", prometió Sarkozy.
"Quiero ser la presidenta de la República que construirá una Francia donde la agresividad y la violencia retrocedan, una Francia que gane la batalla contra el desempleo, una Francia en la que la desigualdad retroceda", respondió por su parte Royal.
Desempleo y deuda pública
Al tocar el tema del desempleo, el aspirante de la derecha hizo nuevas promesas al asegurar que en los próximos años disminuirá la taza de desocupados y ofrecer más paga por las horas extraordinarias.
Por su parte, la socialista asomó la posibilidad de reformar la ley de las 35 horas laborables por semana, tras una negociación con los sindicatos.
El candidato de la derecha defendió por su parte, su proyecto de reducir a la mitad el número de funcionarios para pagar la alta deuda pública, que supera 60 por ciento que fija la UE, mientras que su contendiente socialista propuso pagar dicha deuda impulsando el crecimiento económico, a través de más ayudas a las pequeñas y medianas empresas.
Los aspirantes al Elíseo protagonizaron en repetidas oportunidades choques verbales. Por un lado, Royal acusó a su rival de ser el "summum de la inmoralidad política", mientras que Sarkozy, la invitó a no "perder los nervios" y a tratarle con "desprecio.
Según el último sondeo difundido este miércoles, el candidato conservador posee 52 por ciento de las intenciones de voto, y muy de cerca la aspirante socialista con 48 por ciento. Sin embargo, el panorama puede cambiar para este domingo 6 de mayo luego del debate de este miércoles en el que centraron sus ojos unos 20 millones de telespectadores, según cálculos reseñados en la prensa internacional.
A diferencia de Royal, que siempre se miró directamente a Sarkozy en sus replicas, éste evitó en muchas ocasiones la mirada de la candidata socialista y se dirigió también a los dos moderadores del programa.