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El titular de la ACNUR, el portugués Antonio Guterres. | Credito: PL |
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Naciones Unidas, 2 may (PL) La ola de refugiados y desplazados en Iraq a causa de la violencia e inseguridad obligó a la ONU a estacionar en Bagdad a funcionarios internacionales para atender ese problema, se informó hoy en esta sede.
Estimados del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) indican que más de 50 mil iraquíes huyen todos los meses de sus viviendas para escapar a la grave situación reinante al cabo de cuatro años de intervención militar estadounidense.
Según el titular de la ACNUR, el portugués Antonio Guterres, el número de iraquíes desplazados aumentó durante la implementación en Bagdad de un nuevo plan de seguridad diseñado por la administración del presidente estadounidense George W. Bush.
La puesta en vigor de ese plan ha situado a la población capitalina iraquí en medio de un peligroso fuego cruzado.
A juicio de Guterres, la crítica situación de los refugiados y desplazados iraquíes iumpulsó a la ACNUR a reabrir próximamente una representación en Bagdad.
Esta es la mejor manera de asistir a los más de dos millones de iraquíes que han buscado refugio en Siria y Jordania, así como al millón 900 mil de desplazados por la violencia en todo el país, declaró ayer a la prensa el alto funcionario de la ONU.
Desde el atentado a las instalaciones de la ONU en Bagdad en 2003, en el que murieron 22 personas, algunas agencias de este organismo mundial como la ACNUR han estado a cargo de personal iraquí.
Debido a las precarias condiciones de seguridad en Bagdad, todo el equipo internacional de la ACNUR está concentrado en Amman, Jordania.
"Por supuesto que esta no es la mejor manera de prestar asistencia a los refugiados iraquíes", dijo Guterres.
"Es especialmente importante tener una presencia internacional en Bagdad para negociar con el gobierno sobre este problema", añadió.
El alto funcionario de la ONU no indicó fecha alguna para el envío de representantes internacionales de la ACNUR a Bagdad.
Guterres insistió en la necesidad de que la comunidad internacional continúe apoyando la asistencia a los refugiados iraquíes.