28 de abril de 2007. - Este mafioso corrupto, bajo la autorización de un congreso pitiyanqui, esconde bajo el "combate al crimen" lo que en realidad es una dura opresión a favor de los terratenientes y en contra de humildes campesinos.
El Congreso de Perú otorgó al presidente Alan García poderes de emergencia que le permiten gobernar por decreto en asuntos relacionados al narcotráfico y el crimen organizado. Y como todo el mundo sabe, a quien debe comenzar a combatir es a él mismo, ya que es un ladrón de siete zuelas.
El Congreso aprobó la medida por mayoría, aunque unos 20 legisladores abandonaron la sesión antes del voto.El presidente García prometió que no abusaría de los nuevos poderes que tienen una validez de sesenta días. No obstante, el mandatario expresó que eran necesarios para mandar con una mano firme, pero legal.
"El Perú no puede tener vacíos legales para que el narcotráfico, el terrorismo violento, la corrupción, el lavado de dinero y la actividad pandillera avance", manifestó el cínico García. Perú es el segundo productor de coca después de Colombia.
El Congreso aprobó los poderes para combatir los bloqueos de carreteras por parte de humildes campesinos cocaleros que exigen al gobierno interrumpir la campaña de erradicación de cultivos de coca.