Eran invasores, estaban espiando y cuando los capturaron los iraníes se
tiraron la cagada del siglo. Ahora que los liberaron por gracia del
gobierno iraní, quieren pasar por valientes y vender su "historia" a
medios mentirosos.
Fuertes críticas recibió la decisión del gobierno británico de autorizar a los marinos liberados recientemente por Irán a vender a los medios de comunicación la historia de su cautiverio de 13 días.
A poco de conocerse la medida, los dos principales partidos de la
oposición, el Conservador y el Demócrata Liberal, reaccionaron con
indignación. El primero de ellos la calificó de "falta de decoro",
mientras que el segundo reflexionó que los familiares de los soldados
que murieron en Irak estarían preguntándose cómo se puede sacar
provecho de este tipo de situaciones.
El Ministerio de Defensa dijo que los 15 militares que fueron detenidos
por Irán en aguas del Golfo Pérsico ya recibieron ofertas de "importantes
sumas de dinero". "Más allá del interés humano que despierta la
historia de estos individuos, también hay cuestiones estratégicas en
juego", dice un cínico comunicado en respuesta a estas críticas.
Varios de estos comentarios se vieron reflejados en artículos que
publica este domingo la prensa en Londres. Los diarios Sunday Times y
Sunday Telegraph informan que la única mujer del grupo, Faye Turney, vendió ya su historia a la cadena de televisión ITV y a un periódico por más de US$200.000