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Rafael Correa |
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Quito, 8 Abr.- El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, defendió la creación del Banco del Sur, promovido por Argentina y Venezuela, por considerarlo una alternativa que permite acabar con la dependencia económica de las entidades financieras internacionales tradicionales.
«Hago un llamado a unir la reserva monetaria de América Latina e incorporarla a la nueva entidad monetaria con miras a facilitar su inversión en el desarrollo de la región», resaltó Correa, reportó Prensa Latina.
Correa alertó que, al mantener esos fondos en bancos del primer mundo, las naciones pobres del tercer mundo están financiando las economías de las naciones desarrolladas.
El Mandatario ecuatoriano, en su habitual alocución de cada sábado, señaló que el aporte al Banco del Sur sería en base a la producción de cada país miembro.
Reiteró la necesidad de que los territorios de América del Sur junten sus reservas en un fondo, al que «podemos llamar Banco del Sur, para que preste a países que tengan problemas de financiamiento, crisis u otros problemas».
La nueva banca no pondrá las condiciones que exigen organismos internacionales de crédito como el Fondo Monetario Internacional o el Banco Mundial, aseveró.
En este contexto, el jefe de Estado confirmó el regreso de Ecuador a la Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep), la cual abandonó hace 15 años.
«Buscamos financiamiento para cubrir los pagos pendientes desde 1992», año en que esta nación dejó la organización, indicó.
Correa ratificó que la decisión ya fue tomada y que regresarán a la Opep una vez que se salde el débito que asciende a unos 5 millones de dólares.
Si bien el retorno a la agrupación petrolera implica un gasto, también aportará grandes beneficios como la posibilidad de obtener financiamientos de los bancos del Medio Oriente, agregó Correa.
El petróleo es el principal producto de comercialización de Ecuador y con sus ingresos se financia cerca del 40% del presupuesto nacional.