 |
La comunidad de inmigrantes quiere demostrarle al gobierno de Bush, una vez más, que no descansará hasta conseguir una reforma migratoria integral. | Credito: EFE |
|
|
Inmigrantes indocumentados en EEUU, marcharon este sábado en el centro de Los Angeles, para protestar por las políticas migratorias que ese país pretende aplicar, luego que se filtrara un borrador de la reforma migratoria de la Casa Blanca que solicita el establecimiento de un nuevo visado.
Miles de indocumentados que hacen vida en Estados Unidos se dieron cita en Los Ángeles para repudiar las políticas migratorias que el gobierno de ese país piensa aplicar.
Los más de 12 millones de inmigrantes que residen en Estados Unidos, apoyados en esta movilización, solicitan la ciudadanía estadounidense.
"La gente está totalmente indignada. Durante años el presidente (Bush) habló en términos precisos de apoyar la reforma de migración y no fue así", dijo Juan José Gutiérrez, presidente del comité Latinos USA, una de las tantas organizaciones que convocaron la movilización del sábado.
Y es que un borrador de reforma migratoria de la Casa Blanca que se filtró a la prensa la semana pasada solicita el establecimiento de un nuevo visado "Z", que permitiría a los trabajadores indocumentados solicitar permisos de trabajo por tres años.
Esos visados se podrían renovar de forma indefinida pero costarían 3 mil 500 dólares cada vez que expiran.
Para obtener un permiso y convertirse en residentes legales, los indocumentados tendrían que regresar a sus países de origen, solicitar la entrada legal a EEUU en una embajada o consulado estadounidense y pagar una multa de 10 mil dólares.
La propuesta inmediatamente fue criticada por grupos pro-inmigrantes, el Partido Demócrata, la Iglesia Católica y sindicatos, que argumentan que los costes de los permisos de trabajo y la solicitud de una "tarjeta verde" para obtener la residencia permanente superarían los 20 mil dólares.
Sin embargo, el plan es mucho más conservador que el aprobado el año pasado por el Senado y que contaba con el visto bueno de Bush.
Esa iniciativa habría permitido que muchos de los 12 millones de indocumentados permanecieran en EEUU, donde podrían trabajar y solicitar la residencia tras aprender inglés, pagar pequeñas multas y ponerse al día en el pago de impuestos.
Muchos conservadores en el Senado se opusieron a la medida que no logró la luz verde de una Cámara de Representantes, dominada entonces por los republicanos y que aprobó a finales del 2005 un duro proyecto de ley de reforma migratoria que generó nutridas manifestaciones en el país.
También el viernes, comunidades de inmigrantes en Chicago participaron en la representación del Vía crucis en diversos puntos de la ciudad, en una jornada en la que oraron porque sea aprobada una reforma migratoria integral en Estados Unidos.
En el barrio de Pilsen, el de mayor población mexicana en Chicago, se realizó una vez más, como desde hace 30 años, una procesión que salió de la Iglesia Providencia de Dios y recorrió las 14 estaciones del Vía crucis.
En la representación, organizada por ocho iglesias, participaron más de 100 voluntarios, mientras que sacerdotes del grupo católico Justicia para Inmigrantes cargaron una cruz simbólica, elaborada por indocumentados irlandeses.