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Bachelet ofreció una disculpa a los usuarios por los serios trastornos que han sufrido por el Transantiago | Credito: EFE |
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El gobierno chileno destituyó a cuatro de sus ministros. Este es el segundo cambio de gabinete desde que asumió hace poco más de un año Michelle Bachelet. El ministro portavoz, Ricardo Lagos Weber, anunció a periodistas el reemplazo de los titulares de Defensa, Secretaría general de la presidencia, Justicia y Transportes.
La presidenta chilena, Michelle Bachelet, removió este lunes a los ministros de la Presidencia, Defensa, Justicia y Transportes, en un intento por frenar la ola de protestas sociales y políticas contra su programa vial para la capital, a la par que anunció la creación de dos nuevas carteras: Medio Ambiente y Energía.
La hasta este lunes ministra de la Presidencia, Paulina Veloso, encargada de la agenda legislativa del Ejecutivo, será reemplazada por el ex senador socialista José Viera Gallo, quien hasta la fecha era la cara visible del equipo de reelección del ex presidente Ricardo Lagos.
Asimismo, el diplomático José Goñi Carrasco, militante del Partido por la Democracia (PPD), fue designado para asumir la cartera de Defensa, en reemplazo de la hasta ahora ministra Vivianne Blanlot.
Goñi se desempeñaba desde septiembre de 2006 como embajador de Chile en México, además fue representante de Chile ante la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA), con sede en Roma.
También fueron removidos el ministro de Justicia, Isidro Solís, y el ministro de Transportes, Sergio Espejo. Llegarán en sus lugares Carlos Maldonado y René Cortazar, respectivamente.
La crisis, que amenaza con afectar las elecciones municipales de 2008, comenzó el 9 de febrero pasado. En esa fecha, el gobierno instaló un nuevo modelo de transporte público que modificó los recorridos, cambió las empresas operadoras e instauró un sistema de cobro electrónico.
El nuevo sistema vial fue ideado para modernizar un servicio que aportaba 70 por ciento de la contaminación capitalina y que era operado por cientos de microempresarios, que fueron reemplazados por diez consorcios.
Pero la innovación fue inaugurada sin que estuvieran disponibles todos los buses y vías exclusivas para su traslado. Además faltan estaciones de parada, señales urbanas y centros para el recargo de la tarjeta electrónica de pago.
Hasta ahora, el nuevo modelo de transporte cuadruplicó el tiempo que los usuarios utilizan para desplazarse, dejó sin abastecimiento a las zonas periféricas y originó que al menos una persona de 50 años muriera por falta de oxígeno en el tren subterráneo, debido a las aglomeraciones.
Al respecto, Bachelet ofreció una disculpa a los usuarios por los serios trastornos que han sufrido por el Transantiago.
"No es común que un Presidente se pare frente a la Nación y diga: aquí las cosas no se han hecho bien. Pero eso es exactamente lo que yo quiero decir esta noche en el caso del Transantiago", manifestó la mandataria chilena, luego de días de reuniones a puertas cerradas tanto en el palacio de La Moneda como en su residencia particular.
La jefa de Estado chilena agregó que se hace cargo de la deficiencia de la puesta en marcha del plan de transporte público, sin embargo recalcó que no toda la responsabilidad recae en el Ejecutivo, sino también en los empresarios que no fueron capaces de tener el sistema cien por ciento operativo.
"Las palabras empeñadas no bastaron, las dificultades se minimizaron y si cada aspecto se chequeó numerosas veces, no fue suficiente", expresó.
Al terminar su discurso, la presidenta de Chile apeló a la "buena voluntad de todos los sectores", ya que aseguró que es necesaria para sacar adelante el reto que significa el Transantiago y afirmó que "la firmeza de las nuevas autoridades es necesaria para no permitir que algunos sectores se aprovechen de los problemas y busquen agravarlos".