|
Quito, 14 Mar. ABN.- La pretensión de 57 diputados destituidos por el Tribunal Supremo Electoral (TSE) de recuperar sus asientos en el Congreso mantiene a Ecuador sumido en una crisis política, que roza las acciones violentas.
De acuerdo con Prensa Latina, los legisladores cesados, protagonistas este martes de una reyerta en los exteriores del hemiciclo nacional, reiteraron la intención de continuar con sus maniobras hasta lograr sus propósitos.
Tras reunirse en el Hotel Marriot de Quito, esos ex parlamentarios, de los partidos Renovador Institucional (Prian), Social Cristiano (PSC), Demócrata Cristiano (UDC) y de Sociedad Patriótica (PSP), anunciaron más protestas en los días venideros.
Según voceros de este grupo de depuestos, se acordó buscar el respaldo de 100 personas por cada uno de los ex congresistas, con miras a traerlos a esta capital para presionar al Gobierno y exigir sus reclamos, lo cual avizora otras jornadas de violencia.
Durante el desorden de este martes, una veintena de cesados logró ingresar por la fuerza al hemiciclo ecuatoriano, mientras otros intentaron hacer lo mismo, acompañados por guardaespaldas y por partidarios transportados desde la costa y la Amazonía.
En medio de este escenario, cientos de capitalinos, miembros de grupos sociales y políticos, se congregaron en las afueras de la sede del Legislativo y se enfrentaron a las agrupaciones opositoras, lo cual motivó la intervención policial.
A consecuencia de estos choques, cuatro personas resultaron heridas y otras dos (de la oposición) fueron detenidas por portar armas.
Los legisladores destituidos rechazaron la decisión del organismo del sufragio y acusaron al Gobierno y, en especial, al presidente del país, Rafael Correa, de provocar estos desmanes.
Correa acusó, en cambio, a los ex congresistas de sembrar el caos en el país y los responsabilizó de cualquier acto de violencia o incidente en contra de la consulta popular que pide la instalación de una Asamblea Constituyente.
«Estos parlamentarios, abusando de la miseria del pueblo, contrataron gente en varias provincias para desencadenar la crisis en Quito», dijo.
Asimismo, indicó: «Quienes apoyan la Asamblea Constituyente son gente pacífica; cuidaremos el orden público, pero esta gente (los diputados destituidos) quiere crear el caos, porque sabe que ya está afuera», declaró a medios de prensa nacionales.
El Mandatario advirtió que el Gobierno se mantendrá firme en defensa de la Constitución y no permitirá dictaduras de ninguna especie.
Se mostró dispuesto a cohabitar con una mayoría opositora legislativa, «pero una mayoría opositora racional, razonable, que se ciña a la Constitución y a las leyes, que no trate de imponer su voluntad ilegalmente», aseveró.
En este contexto, el líder indígena Humberto Cholango advirtió que si los diputados (destituidos) intentan regresar (a sus puestos), será el motivo para que su movimiento y todo el pueblo se empiecen a levantar.
«Va a haber una rebelión popular por todo lo que está pasando; hay una clase política muy terca que no quiere dar paso a lo que el pueblo, la gente, quiere: la Asamblea Constituyente», concluyó.
Noticia leida aproximadamente 1033 veces. Contador actualizado cada 3 minutos
|