|
Bagdad, 4 mar (PL) El primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, da pasos desesperados para intentar controlar la ingobernabilidad que hoy reina en Iraq, entre ellos la reestructuración del Gabinete y la puesta en práctica de nuevas medidas de seguridad.
En conferencia de prensa ofrecida en esta capital, el jefe de gobierno adelantó que esta semana o la próxima cambiará los ministros menos eficaces para fortalecer el ejecutivo, a la par que excluirá a los partidos acusados de tener vínculo con la violencia.
Maliki no adelantó quiénes serían los titulares a sustituir ni las carteras de peor desempeño.
En los últimos meses numerosas fueron las críticas contra el gobierno iraquí, cuestionado por su incapacidad de controlar la ingobernabilidad, a la vez que algunos de sus altos funcionarios han sido acusados de estar implicados en hechos de corrupción.
Asimismo, centra sus esperanzas en que la reunión internacional, que se prevé se realice el próximo 10 de marzo en Bagdad, ayude a "curar las heridas de Iraq" y a ensanchar las relaciones con los países de la región y del mundo.
A la cita están invitados todos los estados vecinos, incluidos Irán y Siria, además de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU.
El portavoz del Ministerio iraní de Asuntos Exteriores, Mohamad Huseini, declaró desde Teherán que su país apoya cualquier intento por restablecer la seguridad en Iraq, pero descartó reunirse el 10 por separado con Estados Unidos para discutir temas bilaterales.
En ese contexto, cientos de soldados estadounidenses e iraquíes incursionaron hoy en la ciudad Sadr como parte de la Operación Imposición de la Ley, que cumple su tercera semana de puesta en práctica, allanaron viviendas, tendieron redadas y cerraron calles.
Un oficial del ejército norteamericano comentó que no encontraron resistencia. Los enemigos se ocultaron, dijo.
Trascendidos dan cuenta que la irrupción de militares de Estados Unidos en esa conflictiva área se negoció con dirigentes políticos.
El líder chiíta Moqtada al Sadr retiró sus fuerzas días atrás de la localidad por las presiones del gobierno.
En medio de ese panorama, dos soldados iraquíes murieron y otros cuatro sufrieron heridas al estallar un coche bomba al paso de una patrulla de la policía, en Baquba, noroeste, según la agencia local Nina.
Al sur de aquí, tres mujeres y una niña perecieron, mientras otras seis personas fueron heridas al explotar una bomba artesanal en una de las vías por donde transitaba una patrulla estadounidense, informó la policía. No se reportaron victimas entre las fuerzas ocupantes.
Desde El Cairo, el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los refugiados, Antonio Guterres, reveló que tras la invasión y posterior ocupación de Iraq por fuerzas extranjeras, el número de refugiados iraquíes se incrementó a 2,5 millones.
Esas personas, señaló, escaparon en su mayoría hacia Siria y Jordania, pero otros también buscaron refugio en Líbano, Egipto, Irán y Turquía.
Noticia leida aproximadamente 1191 veces. Contador actualizado cada 3 minutos
|