Jorge Noguera, ex jefe de la policía secreta colombiana,
DAS, fue capturado este jueves por agentes de la Fiscalía como parte de
una investigación por supuestos vínculos con bandas paramilitares de
derecha, conocida como el 'para-gate'.
Noguera fue tomado al término de una diligencia judicial en las
oficinas de la Fiscalía y en un principio su abogado, Orlando Perdomo,
había señalado que a su cliente se le imputan los delitos de concierto
para delinquir y homicidio agravado.
Poco después, la Fiscalía General precisó que los cargos contra Jorge Noguera no incluyen homicidio.
El fiscal del caso, Jesús Antonio Marín, declaró que "las pruebas
permiten pronosticar judicialmente que amerita dictarse una medida de
aseguramiento, llegado el caso de resolverse su situación jurídica, por
un delito cuya pena es de seis años mínimo de prisión, por organizar o
promover o ayudar a grupos al margen de la ley, es decir, a las
autodefensas del Norte".
En concreto, a Noguera se le investiga por la infiltración del DAS por
personas bajo órdenes de los jefes paramilitares Hernán Giraldo Serna y
Rodrigo Tovar Pupo, alias "Jorge 40".
Se trata de la primera captura de un ex alto funcionario del gobierno
dentro del llamado 'para-gate'. El DAS es un organismo que depende
directamente del presidente de la República.
Noguera fue el jefe del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS)
durante casi tres años en el primer gobierno del presidente Álvaro
Uribe. Posteriormente fue cónsul de Colombia en Milán (Italia).
Tras conocerse la noticia, la oficina del presidente Uribe -quien se
encuentra al sur del país- emitió un comunicado con declaraciones del
mandatario.
Aquí, Uribe señala que "uno de los propósitos de la [política de]
Seguridad Democrática, desde el 7 de agosto de 2002, fue proteger a los
sindicalistas. Yo llegué con esa determinación al Gobierno. La he hecho
cumplir".
Más adelante, el mandatario asegura que "me preocupa ese tema, que
hubiera ocurrido algo anómalo, delictual, en el DAS, sobre esa
materia".
El comunicado termina con la afirmación de que "el Gobierno, después de
hechas estas explicaciones de mi parte, respeta la justicia y esperamos
que sea el propio Fiscal General de la Nación quien revise el caso".
La detención del ex jefe de la policía secreta colombiana coincide con
el hecho que ocho congresistas y un ex congresista de la coalición que
apoya al presidente Uribe ya están tras las rejas por presupuestos
vínculos con los paramilitares.
Los últimos cinco congresistas fueron detenidos hace una semana, entre
ellos el senador Álvaro Araújo, hermano de la canciller, María Consuelo
Araújo, quien renunció a su cargo el pasado lunes.
La captura de Noguera se produce en momentos en que la Misión de Apoyo
al Proceso de Paz de la Organización de Estados Americanos (Mapp-Oea)
publicó un informe sobre el resurgimiento de bandas paramilitares en el
país.
Esa misión es la encargada de verificar la efectiva desmovilización de
los 31.000 paramilitares de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC),
que están en un proceso de paz.
Según el informe trimestral de la Mapp-Oea, se han detectado 22
organizaciones paramilitares en Colombia, que tendrían a unos 3.200
hombres en armas.
El Secretario General de la OEA, José Miguel Insulza, le pidió al
gobierno colombiano que refuerce los programas de reinserción de los
desmovilizados de las AUC, para evitar su retorno a las armas.
Hace poco, el máximo jefe paramilitar Salvatore Mancuso, que está en
prisión, denunció la existencia de 5.000 nuevos hombres en ese tipo de
organizaciones.
El gobierno ha dicho que combatirá a los grupos paramilitares que han
surgido y creó un cuerpo de élite en el Ejército, encargado de combatir
a la más grande de esas organizaciones, conocida como las Águilas
Negras.
BBC Mundo habló con María Victoria Llorente, directora de la Fundación Ideas para la Paz, sobre el informe de la OEA.
Según Llorente, las cifras sobre el resurgimiento de los paramilitares "son muy confusas".
Sin embargo, la directora de Ideas para la Paz admite que se ha
detectado actividad de los paramilitares de derecha en zonas de la
Costa Caribe, el golfo de Urabá, el Catatumbo -en la frontera con
Venezuela-, los llanos orientales, el sur del departamento de Antioquia
y el sur del país, en la frontera con Ecuador.
"Hay viejas y nuevas estructuras paramilitares, entre estas las
llamadas bandas emergentes que han surgido ante el vacío que dejaron
los AUC", dice Llorente.
Y Llorente agrega que aunque su organización no se quiere "casar" con
cifras, "se nota que hay un crecimiento muy grande" de grupos
paramilitares.