|
El Comité Nacional Impulsor del Partido Revolución y Socialismo, a través de un comunicado público, expresa su solidaridad internacionalista con el pueblo de Cochabamba, Bolivia, quien en un cabildo popular masivo realizado esta semana en esa localidad del país andino, decidió suspende el mandato dle prefecto Manfred Reyes Villa y conformar un gobierno regional revolucionario que han dado en llama "Prefectura Popular", conformado por representantes de todas las organizaciones obreras, campesinas, indígenas y populares de Cochabamba, la tercera ciudad del país.
A continuación presentamos el texto completo de dicha declaración del PRS.
Se establece gobierno obrero, campesino y popular en Bolivia
El PRS respalda al gobierno revolucionario establecido en Cochabamba
En Bolivia hace ya varios años, está abierto uno de los procesos revolucionarios más profundos del continente. Todo los acontecimientos recientes, con la caída de dos presidentes de por medio, así como la conformación del “gobierno revolucionario popular” en Cochabamba, ponen en evidencia que en ese país, como en todos los de América Latina, no hay salida a sus recurrentes crisis, a la pobreza, a la defensa de la soberanía y a la entrega de los recursos naturales, en el marco estrecho del capitalismo, bien sea regentado a través de gobiernos abiertamente reaccionarios y entregados al imperialismo y las transnacionales, o gobiernos que intenten algunas tímidas reformas como el de Evo Morales y el MAS, en el marco de un imposible “capitalismo andino”, como lo definió el vicepresidente García Linera.
Las revoluciones no conocen de leyes escritas por los abogados de las clases dominantes locales, lacayas del imperialismo. Las revoluciones históricamente siempre han tenido sus propias leyes, su propia dinámica impuesta por la decisión de los pueblos y los trabajadores de movilizarse contra el estado de cosas que hasta entonces los oprimió. En procesos como el boliviano, o el nuestro, lo que determina el establecimiento de nuevas instituciones y nuevos gobernantes es la lucha y la movilización obrera y popular, así como la correlación de fuerzas que surge de este proceso. No son las leyes burguesas, las constituciones existentes, o la sacrosanta “institucionalidad” lo que prevalece sino la voluntad mayoritaria de los explotados y excluidos de siempre, impuesta por la fuerza de la movilización.
En la tarde del pasado martes 16 de enero, se produjo en Cochabamba un multitudinario cabildo abierto popular que en la propia plaza central de la ciudad, deliberó durante horas exigiendo la destitución del prefecto Manfred Reyes Villa. Trabajadores, maestros, campesinos, cocaleros y estudiantes, decidieron no esperar una leguleya reforma constitucional que establezca el referéndum revocatorio, y obligaron a los consejeros departamentales a elegir un nuevo prefecto. Si embargo estos, argumentando una supuesta ilegalidad, se negaron a debatir y asumir el mandato popular. Ante esto, el pueblo cochabambino decidió conformar una Prefectura Popular, o Comité Popular como también lo llaman, y para instalarlo escogieron la sede de la Central Obrera Departamental, rebasando a sus propios dirigentes que se debatían entre la ilegalidad o legalidad de las acciones tomadas por el pueblo movilizado.
Mientras se exigía al Ministerio Público que investigue y encuentre a los responsables de los enfrenamientos de la semana pasada en los que perdieron la vida dos personas; se exigió a la Contraloría que realice auditorias a la gestión de Reyes Villa, así como juicio de responsabilidades contra el Prefecto, y se determinó que las regalías departamentales sean entregadas directamente a los municipios.
La posición del gobierno: negociar y conciliar con la burguesía
Desde un comienzo, más allá de algunas medidas progresivas pero limitadas como la nacionalización parcial de los hidrocarburos, el gobierno de Evo Morales ha insistido en la negociación y la conciliación con la burguesía. Esta política nefasta es lo que ha permitido que la oligarquía de Santa Cruz de la Sierra haya recuperado fuerzas envalentonándose contra el gobierno en el tema de la Asamblea Constituyente, que aún sigue paralizada, impidiendo la posibilidad de lograr alguna reforma que favorezca los intereses de los trabajadores, de los campesinos y del conjunto del pueblo, que aún alberga esperanzas en el gobierno de Evo Morales y en la Constituyente.
Evo Morales llegó al poder como consecuencia de la insurrección del pueblo boliviano tanto contra el gringo” Sánchez de Losada como contra Carlos Mesa, a pesar de que él y su partido no fueron precisamente vanguardia de estas luchas. Su victoria electoral es fruto de la crisis de los partidos de la burguesía y de cientos de trabajadores asesinados en la lucha contra los anteriores gobiernos de la oligarquía. Es hijo de directo de la “guerra del agua” y de la “guerra del gas”. Evo nunca hubiera llegado al gobierno con tan alta votación si no hubieran mediados dos grandes insurrecciones populares, que pusieron de rodillas a la burguesía boliviana y al imperialismo. Es decir, que el MAS y Evo Morales llegaron al poder con un mandato: la “agenda de octubre”, la cual costó sangre de obreros y campesinos, y no para conciliar con los enemigos del pueblo. Sin embargo, el gobierno de Evo Morales ha preferido darle garantías al prefecto Manfred Reyes para que gobierne, en lugar de darle todo su apoyo al gobierno revolucionario surgido de las organizaciones sociales reunidas en un masivo cabildo en Cochabamba, negando de esta forma el reconocimiento al gobierno regional surgido de la movilización obrera, campesina y popular.
Apoyemos al gobierno revolucionario originario, obrero, campesino y popular
Al pueblo cochabambino le debemos en toda América Latina la más profunda solidaridad internacional en su lucha, así como al gobierno obrero, campesino y popular revolucionario. El Partido Revolución y Socialismo apoya y brinda su solidaridad al pueblo de Cochabamba movilizado, y respalda a la Prefectura Popular establecida en el cabildo abierto.
Por otra parte, exhortamos al gobierno de Evo Morales a que reconozca a la Prefectura Popular y le confiera todo el apoyo necesario para que ejerza el gobierno departamental.
Consideramos que la Prefectura Popular de Cochabamba, a través de los sindicatos y demás organizaciones campesinas y populares debe tomar control de los servicios estratégicos como electricidad, transporte, agua, medios de comunicación, policía etc., así como organizar la defensa y la seguridad de la población a través del armamento del pueblo y los trabajadores, ya que la oligarquía no tardará en organizarse para enfrentar el atrevimiento popular. Igualmente, debe exigirse el retiro de la fuerza pública del departamento.
Sin embargo, el gobierno popular de Cochabamba sólo se podrá mantener y consolidar si procesos similares se producen en todo el país. Este ejemplo debe ser seguido por todos los departamentos de Bolivia, continuando con La Paz, donde un proceso similar ya está en curso.
La Prefectura Popular debe enviar emisarios a la Paz y a otras ciudades y departamentos para lograr el apoyo y la solidaridad de las organizaciones obreras, campesinas y populares, como la COB, la Federación Minera, la Confederación Campesina y la Fejuve.
Caracas, 18 de enero de 2007
COMITÉ NACIONAL IMPULSOR
www.revolucionysocialismo.org
Noticia leida aproximadamente 810 veces. Contador actualizado cada 3 minutos
|