La Paz, 18 de enero de 2007 (VTV/PL).-Este jueves, el vicepresidente de Bolivia Alvaro García, expresó su satisfacción por el apoyo de la oposición a la iniciativa del Ejecutivo, para que el voto ciudadano sea el que defina la continuidad o la salida de autoridades legalmente elegidas.
El anteproyecto, anunciado por el propio presidente Evo Morales, fue bien recibido por sus rivales políticos, que anunciaron un respaldo urgente a la nueva figura legal.
Este será presentado una vez se instale la primera sesión en las cámaras de Diputados y Senadores, en proceso de elección de sus presidentes.
La norma daría potestad a la ciudadanía para exigir la revocación del presidente, los prefectos y alcaldes municipales en caso de comprobarse actos de corrupción, violación de los derechos humanos o incumplimiento de compromisos electorales.
Respecto a los delegados presidenciales a las nueve prefecturas del país, el vicepresidente admitió el retraso en esta designación que se deben a razones organizativas.
El presidente está conversando, buscando a las personas idóneas, y sabemos el interés de mucha gente de que estos delegados sean posesionados lo más pronto posible, reconoció García.
Luego de su reunión de evaluación con los sectores sociales a inicios de año en la central ciudad de Cochabamba, el gobierno decidió ampliar su presencia en las regiones mediante una persona que coordine el trabajo entre las administraciones central y local.
Esta iniciativa ha desatado un enorme revuelo entre algunos prefectos (gobernadores departamentales) y la oposición, quienes acusan al gobierno de intromisión en sus asuntos.
No obstante, miembros del ejecutivo han indicado que los prefectos no deben temer a una suerte de vigilancia gubernamental o a una práctica intervencionista ya que los delegados presidenciales no se constituirán en una especie de sensores regionales.
A favor de la medida, el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, explicó que sólo se busca atender de manera más expedita los reclamos de la población en los más de 300 municipios y tener una mayor información de los territorios.
Inicialmente se había previsto que los funcionarios fueran nombrados solo en las regiones donde el Movimiento al Socialismo (MAS) no controla las prefecturas, pero luego se supo que los enviados presidenciales estarán presentes en todos los departamentos.
Durante sus gestiones de cabildeo, iniciadas desde hace algunos días, el gobierno ha tomado contacto con muchas personalidades en todos los lugares para que sean parte de la delegación central.
Un elemento significativo de este proceso es que el ejecutivo no busca a militantes del gobernante MAS, sino a personalidades que permitan una fluida coordinación con las diversas instancias regionales.