Washington, 02 de enero de 2007. - El presidente estadounidense, George W. Bush, se dispone a revelar su nueva estrategia para Irak en momentos en que varios aliados republicanos del Congreso se oponen a una escalada militar por una guerra cada vez más impopular.
Entretanto, un alto funcionario informó este martes que Bush recibirá a legisladores demócratas y republicanos para discutir la situación en Irak, entre otros temas.
"Mañana (miércoles) en la noche habrá una recepción y será de carácter informal. El grupo discutirá una variedad de temas (...), incluyendo Irak", dijo el funcionario que pidió el anonimato.
El cuestionado presidente ha estado sosteniendo consultas antes de su esperado discurso.
La mayoría de la oposición demócrata, muchos republicanos, e incluso el comandante de las tropas de Estados Unidos en Irak, general George Casey, han advertido contra una expansión prolongada de la presencia militar estadounidense.
"Cuanto más tiempo nosotros, las fuerzas estadounidenses, continuemos tolerando la carga de la seguridad en Irak, más tiempo tendrá el gobierno iraquí que tomar difíciles decisiones sobre la reconciliación y lidiar con las milicias", dijo Casey al diario The New York Times en una entrevista telefónica el viernes.
"Y la otra cosa es que ellos pueden continuar culpándonos por todos los problemas de Irak", agregó Casey, cuyos comentarios se publicaron este martes.
Un sondeo realizado por el grupo privado de medios Military Times, que sirve a una audiencia militar en Estados Unidos pero no está afiliado al departamento de Defensa, encontró que las tropas en actividad de ese país desaprueban la forma en que el presidente Bush manejó la situación en Irak.
Sólo un 35% aprobó la gestión, mientras que el 45% la desaprobó, según el estudio realizado en base a cuestionarios enviados por correo a mediados de noviembre pasado a 6.000 suscriptores en actividad seleccionados al azar.
La encuesta encontró que 50% se siente confiado o muy confiado en que Estados Unidos tendrá éxito en Irak, mientras que el 41% se siente poco o nada confiado.
El sondeo tiene un margen de error del 3%.
Bush hizo votos por que Estados Unidos combata a los terroristas y trabaje por un "Irak libre y unificado" en 2007, en un mensaje de Año Nuevo que envió desde su rancho en Texas (sur).
"Derrotar a los terroristas y a los extremistas es un reto de nuestro tiempo, y responderemos al llamado de la historia con confianza y lucharemos por la libertad sin vacilar", aseguró el presidente, cuya popularidad cayó en picada cuando el número de muertos estadounidenses en la guerra de Irak se elevó a 3.000.
Se espera que Bush revele su nuevo plan antes de realizar su discurso anual sobre el estado de la Unión a fines de enero, ante un Congreso ahora dominado por la oposición demócrata y con algunos influyentes republicanos que se oponen al envío de más tropas.
Mientras el senador John McCain, considerado el principal candidato republicano para reemplazar a Bush en 2008, ha estado presionando por un incremento de las tropas estadounidenses en Irak, otros republicanos han calificado esta política de "absurda".
Los demócratas han destacado su plan para realizar audiencias sobre la política que se sigue en Irak, y un republicano experto en política exterior, el senador Richard Lugar, ha pedido a la Casa Blanca consultar el tema con los legisladores.
Lugar además pidió a Bush que se tome en serio las recomendaciones del grupo de estudios para Irak, conocido como la comisión Baker, y aseguró apoyar el pedido del grupo de iniciar conversaciones con Irán y Siria.